EFE

La policía británica ha abandonado la vigilancia permanente de la embajada de Ecuador en la que se encuentra Julian Assange, según informa AFP. Las fuerzas del orden siguen “comprometidas en ejecutar la orden de arresto” del fundador de Wikileaks que lleva escondido en la embajada desde el mes de junio de 2012.

“Ha pasado un tiempo significativo desde que Julian Assange entró en la embajada y, pese a los esfuerzos de mucha gente, no hay perspectivas inmediatas de una resolución legal o diplomática de este asunto”, explica el comunicado hecho público en el que se justifica la retirada de la vigilancia permanente. Assange está reclamado por la justicia sueca por varios delitos sexuales de los que se le acusa aunque el activista rechaza comparecer ante la justicia del país nórdico porque sospecha que, una vez en territorio sueco, será extraditado a Estados Unidos.

Assange, de origen australiano, saltó a la fama en noviembre de 2010 cuando filtró a través de Wikileaks más de 250.000 documentos clasificados del Departamento de Estado de Estados Unidos. “Aunque ninguna táctica garantiza el éxito si Julian Assange abandona la embajada, la policía desplegará un cierto número de tácticas encubiertas y descubiertas para detenerlo”, agrega el comunicado. “Como todos los servicios públicos, los recursos de la policía son finitos”, alega el texto, en referencia velada al alto coste de haber mantenido un dispositivo permanente ante la legación ecuatoriana. Según Wikileaks, el precio de la vigilancia constante ha sido hasta ahora de unos 12,6 millones de libras, el equivalente a unos 17 millones de euros.