Agencias

Como si fuera un espectáculo de ilusionismo orquestado por la naturaleza, las ruinas de una imponente iglesia del siglo XVI emergieron del río Grijalva en el estado de Chiapas, en el sur de México.

El tempo de Santiago se hizo visible días atrás por la bajada de 25 metros de las aguas, causada por una persistente sequía en esa parte de México.

Había quedado sumergida bajo la superficie del Grijalva hace cerca de medio siglo, cuando se levantó la represa Nezahualcóyotl. No es la primera vez que ese templo de México vuelve a emerger de entre las aguas.

Hace unos 12 años el nivel de este río del sur de México bajó tanto que hasta era posible caminar por el interior de la iglesia.

La zona del río Grijalva, donde se encuentran los restos del templo, una de las joyas turísticas de México, está alejada de las colonias; aunque muchos disfrutan admirando la región, los árboles secos que emergen de las aguas y los animales que habitan cerca.

Como se trata de un fenómeno que sucede con irregularidad, muchos de los habitantes del bajo Grijalva aprovechan para visitar las ruinas, alternativa a la producción pesquera en esta parte de México, que disminuye por la baja precipitación pluvial, según un reporte del medio Sin Embargo