Agencias

El artículo de la reforma laboral que limita el pago de salarios caídos a los trabajadores es inconstitucional, por lo que no debe ser aplicado por las Juntas de Conciliación y Arbitraje, concluyó un tribunal federal en materia de trabajo.

Al conceder un amparo a una mujer que fue despedida de manera injustificada, el DecimoSexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Distrito Federal, consideró que el artículo 48 de la Ley Federal del Trabajo, que limita el pago de salarios caídos a los trabajadores violenta los principios de progresividad, justicia y equilibrio social que protegen la Constitución y los tratados internacionales, así como el derecho al mínimo vital para la sobrevivencia de una persona que fue despedida de manera injustificada.

La resolución agrega que dicho artículo de la reforma laboral representa un retroceso en la protección de los derechos de los trabajadores  al limitar el pago de salarios vencidos con el argumento de la duración excesiva de los juicios, pero los magistrados del tribunal colegiado aseguran que dicha tardanza no se puede atribuir a los trabajadores afectados por un despido, sino a las autoridades, por lo que no se debe castigar a los primeros con algo que no es de su entera responsabilidad.

Por lo anterior, el tribunal federal colegiado resolvió que dicho artículo de la reforma laboral atenta contra los derechos de los mexicanos consagrados en la Carta Magna, contra el artículo 26 de la Convención Americana de Derechos Humanos y contra el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ya que obliga a que los trabajadores acepten solamente un tercio del salario que se les pagaba antes de ser despedidos, si el juicio laboral correspondiente dura más de un año.

“Al violar el principio de progresividad, establecido en el artículo Primero constitucional, la aplicación del referido artículo constituye una regresión al impedir al trabajador que perciba el pago íntegro de los salarios caídos hasta el cumplimiento del fallo, pues con ello se le niega el goce pleno de sus derechos”, señala la resolución.

Por último, el fallo advierte que “tal limitación priva al obrero de su derecho de obtener un salario remunerador, entendiendo por éste como aquél que venía percibiendo para buscar su protección y la de su núcleo familiar”.

Recordemos que el concepto de salarios caídos o vencidos son aquellos que un trabajador despedido tiene derecho a recibir a partir de su injustificado cese. Hasta antes de la reforma, esos salarios eran ilimitados y el patrón debía cubrirlos hasta el momento en que cumpliera la condena que le fuera impuesta en un laudo o hasta que reinstalara al empleado despedido en su puesto. Por este concepto los juicios laborales podían desembocar en condenas millonarias: los usualmente longevos procedimientos tenían un poderoso incentivo para trabajadores y sus abogados pues en caso de obtenerse una sentencia condenatoria, ésta iba habitualmente aparejada con los mismos años que se hubiese tardado el trámite en sueldos por pagar.