ELLE

En otoño no sólo llega el frío y el cambio horario, también las largas y agotadoras jornadas de trabajo.

Por eso es especialmente importante que adaptes tu dieta a ese momento y, además, teniendo en cuenta el esfuerzo físico y mental que te suponga tu trabajo. “

Apostar por ciertos nutrientes puede ayudarnos a regular nuestro organismo y prepararlo para una temporada laboral intensa; y el tipo de actividad que llevemos a cabo debe definir el tipo de alimentos a ingerir, así como la cantidad y los horarios más adecuados para estas prácticas nutricionales”, dice Marta Gámez, directora técnica del Grupo NC Salud.

“El grado de actividad física que realizamos durante nuestra jornada laboral es determinante para organizar nuestros hábitos alimenticios diarios, pues la demanda de calorías y nutrientes varían según cuánto nos movamos durante la jornada laboral”, explica.