Por Frederick Bernas y Diane Ghogomu / New York Times News Service

La temporada de elecciones en Argentina es publicitada a través de las imágenes de candidatos sonrientes, que parecen mirar hacia abajo desde los anuncios panorámicos y hacia arriba en los volantes distribuidos por los entusiastas voluntarios. Muchos nombres les son familiares a los votantes, pero este año, un rostro desconocido se materializó inesperadamente atrayendo a millones de ojos: Omar Obaca.

“Quién sabe, a lo mejor se convierte en otro Obama”, comentó Laura Buccafusca de 67 años de edad, mujer pensionada y muy bien peinada que paseaba a su perro en el área en donde se ubica el Congreso, lo cual refleja la gran popularidad que tiene aquí el presidente estadounidense.

Sin embargo, Omar Obaca no tiene probabilidades de ganar. De hecho, ni siquiera se ha postulado. Es un candidato ficticio afro-argentino que fue ideado por una empresa de publicidad para satirizar al país y tal vez a la política estadounidense, además de generar un torbellino durante el proceso electoral.

La graciosa campaña ha sido una gran sensación en Internet, canalizando un deseo de cambio después de más de una década en la que ha gobernado una familia –y desatando un feroz debate en este país sobre la manera en que las personas de color son mostradas en una sociedad que desde hace tiempo le ha dado prioridad a sus vínculos con Europa.

Los espectaculares anuncian una serie de videos en línea que han atraído más de 7 millones de visitantes. Algunos episodios recomiendan medidas ridículas como “Todos deberíamos vestir como policías” para reducir los delitos en las calles, “Hay que pagar con caramelos la deuda nacional que tiene Argentina con China”, o “Hay que manipular el débil peso argentino para que tenga un tipo de cambio muy fuerte y sea de cuatro dólares estadounidenses”.

“Obaca es el político que quieren ser todos los políticos pero no pueden –porque no tienen ideas y no son personas de color”, comentó Sebastián Rodas, director de Contenidos NAH, una empresa de publicidad que está detrás del proyecto. “Estamos divirtiéndonos con la idea de que alguien pueda usar su color de piel para comercializar una campaña política. Él tiene algunas propuestas, pero lo más importante es: “Soy una persona de color, y me veo como Obama. Tal vez eso sea bueno. ¡Voten por mí!”.

Algunos argentinos de origen africano han expresado su emoción al ver que uno de los suyos es el centro de atención.

“Me da esperanza ver a un descendiente de africanos como protagonista –ésta es la primera vez que un actor afro ha tenido una audiencia masiva”, comentó Paulo da Silva de 27 años de edad, quien es un actor afro-argentino cuya familia abandonó Brasil para mudarse a Buenos Aires cuando tenía 3 años de edad. “Por cada 10 papeles actorales que existen para una persona caucásica, hay uno para una persona de color”.

Sin embargo, algunos importantes activistas aseguran que Obaca revive estereotipos antiguos. Recientemente, el periódico Página 12 publicó una mordaz editorial acusando a la campaña de “recurrir a una de las más antiguas tradiciones de las familias aristocráticas de antaño: la del bufón negro”.

Su autor, Federico Pita, presidente de la Diáspora Africana de Argentina, escribió que “la naturalización del racismo y la supremacía blanca” han permitido que un personaje que “ridiculiza, estereotipa y estigmatiza” gane una enorme popularidad.

Carlos Álvarez, presidente de un grupo llamado Agrupación Xango, comentó que los miembros de la comunidad habían entablado una demanda ante el Instituto Nacional Contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo. Catalogó a Obaca como un “vulgar” estereotipo de un “hombre de color para darle vida al partido”, ejemplificando “el racismo estructural”.

El actor que interpreta a Obaca, Marcos Moreno Martínez, sonríe e irradia un agradable carisma, empleando el argot local y enfatizándolo con movimientos de las manos que evocan sus antecedentes teatrales.

En 2010 recibió una llamada que él describió como “cualquier otro casting”, y de inmediato fue seleccionado para realizar un episodio piloto, que fue filmado en el acto. NAH tenía la intención de producir series de Obaca para las elecciones de 2011, pero no surgieron compradores hasta que el año pasado se interesó en él el canal en línea FWTV.

El domingo, las elecciones nacionales darán por terminados oficialmente 12 años de “Kirchnerismo”, el movimiento político nombrado en honor del desaparecido presidente Néstor Kirchner, quien se casó –y fue sucedido por– con la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Después de ganar periodos de cuatro años en 2007 y 2011, la Constitución le prohíbe tratar de reelegirse para un tercer mandato consecutivo.