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futbol-columba-arias-solis_1_2142918Por Columba Arias Solís/ Grupo Crónicas Revista

El próximo 16 de noviembre, el doctor José Narro Robles, actual rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, terminará su gestión al frente de la institución, por lo que la Junta de Gobierno, el pasado 23 de septiembre, emitió la convocatoria a los aspirantes a dirigir la máxima casa de estudios del país.

El 22 de octubre, el órgano elector, luego de conocer la opinión de los universitarios a través de las comisiones que se instalaron durante casi un mes para realizar la auscultación entre el estudiantado y el cuerpo docente, anunció los nombres de diez universitarios que a juicio de la Junta cumplieron en mejor forma con todos los requisitos previstos en la Ley Orgánica Universitaria.

No deja de llamar la atención que entre esos diez universitarios aspirantes al rectorado de la UNAM dos son mujeres, y es que en los 70 años de existencia de la Junta de Gobierno Universitaria como órgano elector del rectorado, ésta no se ha caracterizado –no obstante la gran cantidad de mujeres docentes, investigadoras y por supuesto estudiantes de las diferentes carreras profesionales– por la apertura para considerar siquiera como aspirantes a la Rectoría a una mayoría de mujeres.

Luego de 39 años de existencia de la Junta de Gobierno, para la sucesión de Jorge Carpizo se llamó por primera vez a una mujer para la entrevista respectiva con rumbo al rectorado, ella fue la académica Elizabeth Luna Traill, directora en aquel tiempo del Instituto de Investigaciones Filológicas.

Transcurrirían varios años más, hasta la sucesión del segundo rectorado de José Sarukhán en 1996, cuando la Junta volvió a llamar a la segunda académica mujer a quien el órgano consideró con las capacidades para candidatearse a la Rectoría, la doctora Juliana González Valenzuela, entonces directora de la Facultad de Filosofía y Letras.

Once años después, en 2007, la Junta de Gobierno tomó en consideración a otra mujer, la investigadora Rosaura Ruiz, y cuatro años después, cuando ya se advertía la reelección del actual rector José Narro, la Junta de Gobierno, rompiendo su añeja tradición, abre la participación a dos mujeres en la lista de solamente cinco académicos llamados a la entrevista: la doctora Ana María Cetto, del Instituto de Física, y la doctora Suemi Rodríguez, de la Facultad de Estudios Superiores.

Si bien en el actual proceso de sucesión, y esto es considerado como inédito, han participado cuatro mujeres en las entrevistas y auscultación, solamente dos han pasado el primer filtro y llegado a la etapa final del proceso, por cierto, son dos reconocidas investigadoras que en otros años también participaron en la contienda para ser rectoras de la UNAM, ellas son la doctora en Ciencias y bióloga de carrera profesional Rosaura Ruiz Gutiérrez, actual directora de la Facultad de Ciencias y quien se ha especializado en la investigación de las teorías evolutivas y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores.

La otra candidata es la también doctora en Ciencias Suemi Rodríguez Romo, quien fue directora de la Facultad de Estudios Superiores Plantel Cuautitlán y cuenta en su haber con varios postdoctorados en diversas universidades de Europa y Estados Unidos y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

La candidata Rosaura Ruiz Gutiérrez ha destacado en sus diferentes mensajes a la comunidad una toma de posición sobre lo que considera “un tema insoslayable de la Universidad; su esencia pública, autónoma, laica y gratuita”. Una característica institucional no negociable, que según ha dicho ha defendido y defenderá siempre.

En su mensaje como aspirante a la Rectoría señaló que la autonomía es el sustento que posibilita la consecución de los fines de la universidad, “implica la soberanía para regular y dirigir las relaciones que la universidad mantiene con el mundo externo, integrado por el gobierno, la sociedad y el sector privado”.

En su proyecto como candidata a rectora, la doctora Ruiz destaca fortalecer la consolidación de la universidad como referente de las instituciones universitarias del país, proveedora de conocimientos, valores e identidad nacional, así como refrendar con hechos, el compromiso de la institución con la sociedad, preparando individuos con un alto nivel profesional y calidad humana, capaces de generar y aplicar el conocimiento de vanguardia que permita alcanzar el país que todos nos merecemos: próspero, justo, seguro, libre, sano y culto.

Por su parte, la aspirante a rectora Suemi Rodríguez Romo considera que son múltiples los aspectos que la UNAM debe transformar, entre los que cita los ejes estratégicos que se requiere fortalecer y mejorar, tales como el prestigio de la universidad, la docencia y la investigación, la transferencia del conocimiento y el reposicionamiento de las artes y las humanidades, entre otros, dentro de un ámbito creativo y aspiracional con enfoque integrador.

Señala la doctora Rodríguez como objetivo de su plan rectoral “garantizar y promover –a corto, mediano y largo plazo– el ímpetu creativo de la máxima casa de estudios de México, su generosidad humanista y su calidad académica”.

Son dos mujeres preparadas, capaces, con altas prendas académicas y con toda una carrera en la UNAM, ambas con los merecimientos para ser designadas al frente de la Universidad Nacional Autónoma de México, siempre y cuando se rompan los viejos esquemas que por tantos años han marginado a las mujeres de la rectoría de la más grande e importante universidad de nuestro país. ¿Habrá rectora para la UNAM?