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Grupo Crónicas Revista

LA PRIMERA SALA DE LA SCJN APRUEBA USO RECREATIVO DE LA MARIJUANA AL DECLARAR INCONSTITUCIONALES CINCO ARTÍCULOS DE LA LEY GENERAL DE SALUD : 235,237,245,247 y 248. ADEMÁS, DECLARA PROCEDENTE EL AMPARO, PARA LAS 4 PERSONAS FÍSICAS QUE IMPUGNARON LOS ARTÍCULOS EN CAUSA, PERO ES IMPROCEDENTE PARA LA PERSONA MORAL

México4 de noviembre 2015.-En sesión privada, los ministros se pronunciaron a favor del dictamen de Arturo Zaldívar que amparó a cuatro personas para que la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) les conceda el permiso para producir y consumir la hierba.

La sentencia, que se oficializará en sesión pública, declara la inconstitucionalidad de los artículos 235, 237, 245, 247 y 248 de la Ley General de Salud, en las porciones que establecen una prohibición para que la Secretaría de Salud emita autorizaciones “para la realización de los actos relacionados con el consumo personal con fines recreativos (sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer, transportar) exclusivamente el estupefaciente cannabis (su resina, preparados y semillas) y el psicotrópico THC que en conjunto son conocidos como mariguana”.

Al ser aprobado por cuatro ministros -José Ramón Cossío, Olga Sánchez Cordero, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y el propio Zaldívar argumentaron en la sesión a favor del proyecto – la Corte estableció un criterio jurídico de observancia obligatoria para juzgados y tribunales federales, además de que, de presentarse más amparos similares, se abre la puerta para que el máximo tribunal‎ emita una declaratoria de invalidez de los artículos que fueron declarados inconstitucionales.

El Ministro Pardo Rebolledo argumentó en contra por considerar que existe una laguna en el proyecto que no considera la cuestión de cómo se van a obtener o adquirir las semillas para sembrar las plantas para autoconsumo.

México es el segundo productor mundial de marihuana

El último reporte sobre drogas de la ONU señala a México como el segundo productor mundial de marihuana (sólo después de Marruecos). También ocupa el mismo puesto en el cultivo global de opio y heroína.

México y Afganistán tienen las mayores superficies de suelo cultivadas con cannabis en el mundo, ambas con 12.000 hectáreas en 2011. En ese año, Estados Unidos informó que la disponibilidad de marihuana dentro de sus fronteras había aumentado debido a los altos niveles sostenidos de producción en México —su principal cliente—. En Norteamérica se han producido más de la mitad de las incautaciones mundiales de marihuana: un 69% del total global, según el informe de la ONU.

Las Ganancias de los grupos del crimen organizado son multimillonarias

No existen cifras exactas sobre cuánto genera el narcotráfico, pero un reporte del Departamento de Justicia de Estados Unidos calculó que los cárteles mexicanos y colombianos obtienen una ganancia anual que ronda los 39.000 millones de dólares por la venta de droga.

El 60% de los presos mexicanos tienen sentencias por delitos contra la salud. La mayoría de ellos por transporte y posesión de marihuana

La Agencia Antidrogas estadounidense (DEA por sus siglas en inglés) estima que la venta ilegal de metanfetaminas, heroína, cocaína y marihuana en Estados Unidos —las cuales se introducen principalmente a través de México— produce una ganancia anual de 22.000 millones de dólares.

El capo mexicano Joaquín Guzmán Loera, líder del cártel de Sinaloa que controla las principales rutas hacia su vecino del norte, se ha llevado gran parte de ese pastel. El Chapo es el narcotraficante más rico del mundo según la revista Forbes, quien señala que su fortuna asciende a los 1.000 millones de dólares.

La marihuana engrosa las cárceles mexicanas con usuarios y narcomenudeo, criminalizados bajo las leyes vigentes

El 60% de los presos mexicanos tienen sentencias por delitos contra la salud. La mayoría ha tenido que ver con el transporte de droga  —por el que las penas rondan entre los 10 y 25 años— y con la posesión (mayor a cinco gramos), según una encuesta realizada a la población interna de las cárceles mexicanas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

La mayoría de estos reos —el 58% de ellos— fue condenada por tráfico de marihuana. El 27% fue por cocaína y el resto por metanfetaminas, heroína, piedra o crack y medicamentos, todos ellos no llegan al 10% cada uno.

El CIDE destaca el alto porcentaje que hay en general en los centros penitenciarios de personas sentenciadas por el transporte y la posesión de narcóticos. Esto, según el organismo, sugiere que se ha llevado a cabo una política de drogas “enfocada a detener a traficantes de pequeña escala y a consumidores”. Y añade que “implica una enorme carga al sistema y significa el uso de recursos que no son utilizados para perseguir y sancionar conductas delictivas de mayor importancia y gravedad social”.

México tiene una tasa de población penitenciaria de 204 por cada 100.000 habitantes, ocupando el sexto lugar en Latinoamérica después de Chile, Panamá, El Salvador, Uruguay y Brasil. Chile es el país que cuenta con la mayor población penitenciaria, con una tasa de 318 por cada 100.000 habitantes.

Los Estados Unidos y Uruguay, pioneros en la legalización de la marijuana  en América

La regulación para el uso recreativo se ha aprobado en algunos lugares de Estados Unidos como el Estado de Colorado y Washington, Alaska y Oregón y en el distrito de Columbia; y en Uruguay.

En Estados Unidos cualquier persona de 21 años o mayor puede poseer legalmente desde una onza (28,35 gramos) —en Washington y Colorado— hasta ocho onzas (227 gramos) —en Oregón— de flores secas de marihuana, fumarla en su casa o en espacios privados y compartirla con otras personas.

En el caso de Uruguay sí se ha observado un retroceso del mercado ilegal de la marihuana. Los consumidores han escogido la artesanal de los autocultivos

El cultivo presenta diferentes limitaciones: en Oregón se permiten hasta cuatro plantas para uso personal, pero en Colorado está prohibido y sólo se puede adquirir en tiendas autorizadas o en farmacias con receta médica.

En todos los casos es ilegal que alguien menor de edad en el país (menos de 21 años) posea o consuma la planta. En Washington y Colorado los adultos pueden poseer únicamente hasta una onza, pero conducir con más de 5 nanogramos de tetrahidrocannabinol por mililitro en sangre y fumar en lugares públicos es estrictamente ilegal.

En Uruguay se regula la cadena entera de producción y compra de marihuana a través de un sistema de licencias de producción, de comercialización y de abastecimiento personal. Los permisos de uso personal permiten acceder a la sustancia a través de cuatro vías: el autocultivo doméstico de hasta 6 plantas; los sitios de venta autorizados, con un límite de 40 gramos por persona al mes; el uso medicinal con la autorización del Ministerio de Salud Pública y los clubes de cannabis, donde se podrá cultivar en grupo una cantidad de plantas proporcional al número de miembros. Igualmente, se prohíbe la venta a menores de edad, hay penas para quienes conduzcan bajo sus efectos, se establecen sanciones para quienes produzcan sin licencia y, como con el tabaco, se prohíbe el consumo en espacios públicos y cualquier tipo de publicidad.

El último informe sobre drogas de la ONU señala que todavía no es posible conocer los efectos en el consumo de estas regulaciones. Pero advierte que, al haber disminuido la percepción de los riesgos y haber aumentado la disponibilidad, “tal vez se incremente el consumo y la iniciación en los jóvenes”. Y añade que, aunque esto repercuta en un aumento de los ingresos públicos, se deberá evaluar si esas cifras contrarrestan los gastos en prevención y atención a la salud.

En el caso de Uruguay sí se ha observado un retroceso del mercado ilegal de la marihuana. Los consumidores prefieren la artesanal de los autocultivos. La venta en farmacias en el país sudamericano se dará a partir del próximo año.

La Estrategia judicial seguida 

 La intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es fruto de una estrategia diseñada por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, una organización no gubernamental fundada en 2013 con el objetivo de forzar el debate por la vía jurídica.
El primer paso fue pedir autorización a la Secretaría de Salud. Dado que el consumo está despenalizado en México, aunque es sancionable administrativamente, este colectivo centró su solicitud en las actividades correlacionadas: desde el sembrado hasta la preparación, el transporte y la posesión.
Todo ello destinado al autoconsumo con fines lúdicos y sin ningún ánimo de lucro. La propuesta fue rechazada por la Administración, alegando que vulneraba la legislación sanitaria. Fue entonces cuando la pelota pasó al campo judicial y los litigantes encadenaron recursos de amparo hasta llegar a la Suprema Corte.
En su escalada blandieron como principal argumento el derecho al desarrollo libre de la personalidad, protegido por la Constitución mexicana. Las negativas se sucedieron hasta que el caso cayó en manos del magistrado Arturo Zaldívar. Considerado uno de los jueces más progresistas de la Suprema Corte, este antiguo abogado y catedrático hizo suya la petición y decidió defender la legalización de la marihuana ante sus otros cuatro compañeros de la Sala Primera.
Su propuesta, ahora aprobada, a grandes rasgos, se sustenta en que el riesgo para la salud de la marihuana es menor o similar al tabaco, y su prohibición, por tanto, resulta desproporcionada respecto al derecho constitucional a la autonomía individual, al libre albedrío.
La autorización defendida por Zaldívar no supone un cheque en blanco. Los beneficios de su propuesta se circunscriben a los peticionarios. Pero allanaría el camino para que otros ciudadanos puedan tomar la misma senda. Y esta apertura introduciría, en la práctica, un elemento liberador en la legislación. Desde esa válvula de escape, según los expertos, es difícil que en pocos años no se derriben las restricciones y, al igual que ha ocurrido en Estados Unidos, se amplíe el perímetro legal del consumo. El terreno parece abonado, incluso entre las fuerzas políticas.
Ninguno de los grandes partidos se opone con claridad a la legalización. Aunque hay matices. El PRD, la fuerza hegemónica de la izquierda, defiende que se ponga fin al “paradigma punitivo” y apuesta por una liberalización inmediata. El PRI (gubernamental) y Morena abogan por una consulta pública, y el PAN, la derecha, defiende abrir un debate. En esta zona gris, incluso la Iglesia ha mostrado una inusual tibieza y, sin declararse a favor o en contra, ha pedido un análisis desapasionado del caso.
En esta proclividad influye la constatación de que años de lucha contra el crimen organizado no han logrado avances significativos. Por el contrario, la locura de la narcoviolencia y la extenuante guerra contra los cárteles, con 80.000 muertos y 20.000 desaparecidos a sus espaldas, han debilitado la fuerza de los opositores a la regulación.
El contexto internacional también ha mitigado el tradicional rechazo a la legalización de la marihuana. El avance en Uruguay,  USA y Canadá , arriba referidos, ha dejado sin base muchos de los argumentos empleados en México y ha dado nuevos bríos a los partidarios.
A esta ola se han sumado en las últimas semanas, como un catalizador emocional, las dolorosas imágenes de la pequeña Grace Elizalde, una niña de ocho años estragada por las crisis epilépticas del síndrome de Lennox-Gastaut. Agotadas todas las terapias y tras una formidable campaña popular, un juez decidió autorizar su tratamiento medicinal con marihuana.
Un pequeño paso, que parecía limitado al universo hospitalario, pero que supuso la caída de muchos prejuicios y que ha abierto la puerta a iniciativas de mayor aliento, como la del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, que ha propuesto la legalización del consumo terapéutico.
Ahora fue la vez del amparo en revisión sobre el uso recreativo de la marijuana