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Marinus C. Gisolf /www.tourismtheories.org

Las experiencias que viven los turistas son el eje principal alrededor del cual gira el concepto de turismo reflexivo. Sin embargo, hay un largo trecho que recorrer antes de que un turista ejerza con plenitud esta variable de la actividad. Sentir el impulso de realizar un viaje vacacional es apenas el punto de partida de un complicado proceso que se ha de cumplir antes de que alguien pueda ser considerado como un turista en el amplio sentido del término.

Este impulso se puede basar en el hecho de que esta persona únicamente dispone de dos semanas libres al año, las cuales debe de aprovechar. Pero este impulso, o motivación, puede ser alimentado también por el deseo preciso de emprender un viaje hacia un sitio que es totalmente diferente del ambiente habitual en que este individuo suele vivir. El mismo se puede originar tanto en circunstancias personales (problemas familiares, recomendaciones médicas o una necesidad de autorrealización), como en factores externos (programas de televisión, obras literarias, películas, e inspiradores relatos de viajes similares efectuados por parientes o amigos).

Las motivaciones crean necesidades que únicamente dejarán de serlo hasta que las mismas sean satisfechas. Desde el momento en que la necesidad de viajar se incuba dentro del potencial turista se presentan automáticamente todo una gama de expectativas al respecto y empieza a imaginar cómo lucirán las cosas en el otro lugar y sueña con las grandes experiencias que podría tener, por lo que imágenes, más o menos concretas, acerca de estas posibles experiencias empiezan a formarse en su mente. El individuo se haya en lo que conocemos como etapa de Pre-turista, la cual se caracteriza por estar basada en una serie de pasos bien definidos y, que en la mayoría de los casos, tiende a durar más que las vacaciones mismas. De esta manera, y fundamentadas en las necesidades y motivaciones, es que vemos surgir las primeras expectativas, las cuales se apoyan principalmente en material de referencia que encontramos almacenado en nuestra memoria.

En este sentido podemos afirmar que estas primeras expectativas son auténticas ya que están basadas en hechos y circunstancias que nuestro cerebro juzga como reales y genuinas. Una vez que el pre-turista tiene relativamente claro cual podría ser su destino de viaje inicia el proceso de acumular mas información al respecto a partir de fuentes externas, ajustando las expectativas según el tipo de material recolectado, independientemente de si este es correcto, falso u engañoso, ya que su único propósito es acrecentar y alimentar nuestras expectativas con respecto al posible sitio vacacional.

La personalidad de los turistas es muy importante en esta etapa previa. Algunos pre- turistas se sentirán proclives a escuchar los consejos de familiares o amigos, otros considerarán más atractivas las coloridas y satinadas páginas de revistas o guías de viajes, y habrá quienes estudien y analicen las distintas posibilidades que hallen a través de internet. En fin, cada acción y reacción en torno al tema dependerá de los gustos, preferencias y personalidad de estos posibles turistas.

Dentro del limitado marco de unas vacaciones (o sea, ser turista) y usando como base los rasgos de carácter y el estilo de vida en cuanto al proceso de toma de decisiones, es posible distinguir diferentes tipos de turistas. Podemos así elaborar una escala, la cual denominaremos “Estilo de Vida de los Turista” o EVT, con dos extremos, en la cual, como en la mayoría de las actividades humanas, encontraremos que la mayor parte de la gente estará ubicada en los sectores centrales de la misma. Los extremos de esta escala de medición estarán ocupados por manifestaciones extremas del comportamiento de los turistas.

De esta forma tenemos en el lado izquierdo de la tabla a aquellos viajeros de perfil mas individualista y que prefieren viajar solos o en compañía de su pareja o de un amigo o amiga cercana. Por lo general estos turistas elaboran sus propios itinerarios de acuerdo a su ritmo e intereses, son proactivos, evitan los típicos sitios de atracción turística y se muestran interesados por conocer más acerca de la cultura de las poblaciones locales por lo que ven en el voluntariado una seria opción para confrontarse a si mismos con gente que tiene costumbres y tradiciones diferentes a los suyos. Este tipo de turistas se retan en situaciones extremas, tanto física como emocionalmente, poniendo énfasis en su propio desempeño. Este extreme de la escala es conocida como Lado Idealista o Alo-céntrica, ya que estas personas se alejan de las normas comunes que caracterizan al resto de componentes de la escala.

En el otro extremo de la escala hallamos al tipo de personas que desean evadir cualquier tipo de problema o inconveniente, desean tener todo arreglado de antemano ya que andan en busca de descanso y relajación. Su interés primario son ellos mismos por lo que sus actividades giraran en torno a factores de índole hedonista tales como baños de sol, masajes o cuido personal, entre otros. No tiene ningún interés particular en interactuar con los pobladores locales ni conocer aspectos particulares de sus costumbres y cultura. Llamamos a este extremo de la escala como lado egocéntrico o psychocéntrico.

La decisión de dónde ir, así como el pasar del pre-turista al turista en si, significa que se han de tomar un cierto número de complicadas decisiones, tales como tiempo disponible, presupuesto, así como otros diversos factores a tomar en consideración, como el clima o si viajar individualmente o en grupo, disponibilidad de transporte y así sucesivamente . Dependiendo de en qué lado de la escala de estilo de vida se encuentre nuestro viajero así será el tipo de decisión que ha de tomar. Los alo-céntricos trataran de pagar cuanto puedan directamente a los proveedores en el lugar de destino, en tanto que los egocéntricos lo harán directamente a los proveedores en su país de origen, por ejemplo.

Es importante mencionar que la posición de un turista dentro de la escala no guarda relación alguna con el presupuesto que maneja, y aunque el monto que un turista dispensa para sus vacaciones nos puede servir de alguna manera para ubicarlo dentro de la escala, es igualmente cierto que los complejos hoteleros que funcionan bajo la modalidad de todo incluido necesariamente no son tan caros, al mismo tiempo podríamos suponer que los turistas ubicados dentro del rango de los idealistas, a raíz de su modalidad vacacional, disponen de más dinero para gastar. Por lo general aquellos turistas ubicados en el lado izquierdo de la escala EVT se les relaciona con grupos de más alto nivel intelectual, lo cual no significa que dispongan de presupuestos altos, un claro ejemplo de esto son los estudiantes. Ir de vacaciones es una elección libre que la gente toma cuando dispone del dinero necesario para poder ir donde desea hacerlo.

Para finalizar solo queda que nuestro viajante cierre la puerta de su casa tras de si para poder disfrutar de las vacaciones que por tanto tiempo ha soñado. Ya se puede considerar un turista real al que solo le queda desplazarse a un sitio que es bastante diferente de su ambiente habitual. Una vez allí puede empezar a tomar el respectivo Calprim que posteriormente se transformará en vívidas e inolvidables experiencias.

El uso de los mecanismos atencionales, en otras palabras, el consume de calorías de primer impacto (Calprim), desemboca en la experimentación de situaciones y circunstancias, como sería el caso de arribar a las distintas fuentes de Calprim. Estas fuentes pueden dividirse en dos grupos, el primero está referido a aquellas atracciones turísticas que fueron desarrolladas exclusivamente para los turistas con los respectivos servicios y facilidades, tal como infraestructura hotelera y medios de transporte, las cuales conocemos como fuentes principales y secundarias de Calprim. El otro tipo de fuente está relacionada con aquellas cosas y fenómenos que no fueron desarrolladas para turistas y que forman parte de la vida cotidiana de los pobladores locales y que conocemos como Fuentes incidentales y Fuentes compartidas de Calprim, las cuales pueden involucrar desde pintorescos pueblos y paisajes hasta medios de transporte público o incidentes repentinos e inesperados y que los turistas deben de compartir con los locales, posteriormente los turistas podrán incluirlas dentro de su repertorio de experiencias o simplemente ignorarlas por completo.

Por lo general aquellos turistas que se ubican en el extremo izquierdo de la escala prefieren las Fuentes de tipo incidental y compartidas, en tanto que los ubicados en el extremo contario decantan por aquellas de índole primarias y secundarias. Debe de quedar claro que esta escala no solamente tiene que ver con un estilo determinado de vida, sino también, con la forma en que las personas experimentan las cosas. Las personas del lado izquierdo de la EVT consumen mayormente calorías de tipo inesperado, lo cual quiere decir que no saben de antemano que pueden esperar de tal sitio o fenómeno, por lo que tienen que estar más alerta acerca de lo que sucede en el entorno inmediato, así como mostrar mayor predisposición a probar cosas nuevas y diferentes de las que están habituados a experimentar. Los turistas ubicados en el lado derecho de la EVT, por el contrario, saben exactamente que esperar, así como la cantidad de Calprim que esperan tomar. Esto los puede poner en desventaja ya que sus experiencia están referidas únicamente a aquello que esperan ver, sin darse el chance de ir más allá. Sin embargo, estas personas observan y experimentan lo que desean y punto, para eso fue que se desplazaron al destino vacacional, dejando así espacios mínimos para la ocurrencia de sorpresas o situaciones que les puedan molestar.

Aquellas cosas que contengan un alto grado de autenticidad son las que realmente interesan a los turistas que visitan un sitio vacacional. La gente viaja a sitios que son a veces diametralmente opuestos de su ambiente habitual con la idea de vivir y experimentar situaciones que son distintas a las que está acostumbrado. Para los alo-céntricos esto significa que mucha de esta autenticidad se deriva tanto de las Fuentes compartidas, como de la población local con sus hábitos y costumbres, el entorno y la naturaleza que les rodea. Estamos hablando de objetos, fenómenos y circunstancias que poseen una autenticidad objetiva, o sea, son reales y son tal como se miran, independientemente de la interpretación que los turistas les puedan endilgar. Los turistas egocéntricos también desean ver cosas auténticas, con la diferencia de que estas cosas o situaciones han sido preparadas específicamente para ellos, por lo que la autenticidad no se halla en los objetos mismos, sino, en las historias e ideas que se tejen en torno a ellos.

Cuando a los turistas tienen la expectativa de que visitaran una autentica tribu de indígenas, y al llegar al sitio se dan cuenta que aquello tiene poco de indigenismo, y aun menos de auténtico, entonces se sentirán defraudados ya que ni la expectativa, ni la necesidad correspondiente, se verán satisfechas. Los turistas comúnmente asumen que los objetos y situaciones a las que se enfrentan son reales, al menos eso es lo que se supone. Existe la posibilidad de que, aun cuando los turistas estén al tanto del hecho de que se hayan frente a una dramatización preparada para ellos, encuentren interesante la situación, ya que al menos podrán tener alguna idea de cómo aquellas gentes vestían y vivían, por lo que sus expectativas, o al menos parte de ellas, se verán satisfechas. En otras palabras, la historia contada alrededor del acto en sí debe compensar su carencia de autenticidad objetiva. Este tipo de autenticidad, que se apoya en relatos o ideas preconcebidas para valorizar el objeto, se conoce como autenticidad simbólica. Las organizaciones de viajes y las cámaras de turismo pueden, hasta cierto punto, manipular este tipo de autenticidad a fin de controlar el grado y tipo de experiencias que los turistas puedan tener.

Conforme las vacaciones avanzan y los turistas van acumulando experiencias que se ajusten más y más a sus expectativas, se irán ganando más conocimientos y recuerdos duraderos, pudiendo así a tener la sensación de que las necesidades vacacionales están siendo satisfechas.

Al finalizar las vacaciones (otro de los requisitos en el turismo) comienza la etapa de las evaluaciones. Al volver a sus casas los turistas se convierten en Post- Turistas, iniciando el proceso cuantitativo de valorar cuales expectativas se cumplieron y cuales, por el contrario, ni por asomo se acercaron a lo esperado. Así, por ejemplo, en algunos sitios se habrán sentido tan a gusto que realmente desearían haberse podido quedar más tiempo, en tanto que en otros se habrán sentido tan incómodos que desearían no haberlos visitado del todo. Durante esta etapa posterior las fotografías, videos y recuerdos serán seleccionados con el propósito de determinar cuan exitosas fueron las vacaciones y hasta qué punto las experiencias acumuladas servirán como referente para planear las próximas. Muy a menudo las personas son pre y post-turistas al mismo tiempo.

Los sentimientos resultantes de haber experimentado situaciones o fenómenos auténticos son más duraderos, en tanto que la ingesta vertiginosa y transitoria de Calprim produce sensaciones que tienden a desaparecer rápidamente. Las experiencias de índole social permanecen por más tiempo, no tanto por la ingesta calórica en sí, sino por la naturaleza misma de la interacción social.

Podemos resumir las características de los turistas dentro de la escala de EVT de la siguiente manera:

ALO-CENTRICO

PSICO-CENTRICO

Personalidad

1

Viaja solo o en pareja

Viaja en grupos

2

Seguro de sí mismo

Poca confianza en sí mismo

3

Socialmente abierto

Poco interés social

4

Amplio entorno social, poco contacto con la familia de los amigos

Relaciones sociales limitadas a los amigos o la familia

5

Gusta de cosas o fenómenos nuevos

Gusta solo de las cosas o fenómenos con los que está familiarizado

6

Alto factor de riesgo

Bajo factor de riesgo

7

Imágenes mentales

Imágenes materiales

8

Existencial, espiritual

Físico, hedonista

Intereses

A

Mucho interés en la ecología

Poco interés en materia ecológica

B

Borrar huella de CO2

Poco interés en el transporte limpio

C

Interés en la población local

Poco o ningún interés por lo local

D

Autenticidad Objetiva

Autenticidad Simbólica

E

Amplias expectativas

Reducidas expectativas

F

Activo

Pasivo

Práctica

I

Pagar directamente en el destino

Pagar a organizaciones y operadores

II

Poco uso de organizaciones de viajes

Amplio uso de organizaciones de viajes

III

Poco interés en el confort

La comodidad es muy importante

IV

Usa información factual y descriptiva

Usa la información focalizada

V

Toma calprim de fuentes incidentales y compartidas

Toma calprim de fuentes principales y secundarias

Es notable ver como el horizonte relacionado con el estilo de vida, o perfil de los turistas, se ha ampliado a lo largo de los últimos 20 años. El mercado afín con el lado derecho de la escala sigue en crecimiento, pero también lo hace el mercado que se relaciona con lado contrario. Las grandes cadenas hoteleras internacionales continúan desarrollando sus mega-proyectos turísticos, pero también es posible observar, como nunca antes, el florecimiento de proyectos turísticos de pequeña escala orientados hacia la conservación ecológica y la sostenibilidad, que buscan satisfacer la necesidad creciente de los turistas por experimentar realidades objetivas.

El número de viajeros que visitan lugares exóticos de manera individual crece día con día, e igualmente lo hace el número de turistas que los visitan de forma grupal, lo cual nos indica que el turismo en general tiende hacia un incremento sostenido, que se ve reflejado en el número cada vez mayor de distribuidores y proveedores en ambos lados de la EVT. Hacia principios de los años noventa era usual ver que la mayoría de turistas se concentraban en el lado derecho de la escala, más hoy la situación tiende a balancearse, en parte debido a un movimiento socio-cultural llamado Post-modernismo, que se caracteriza por poner mas énfasis en la autenticidad de la experiencia en sí misma, y no tanto en los objetos o fenómenos que la representan.

Es obvio, por lo tanto, que aquellos turistas que se hospedan en complejos hoteleros “todo incluido” se hallaran en el lado derecho de nuestra tabla, en tanto que aquellos que se dedican a desarrollar trabajo voluntario en zonas remotas se ubicaran en el lado izquierdo. Los turistas que recorren el destino a bordo de un auto rentado podrían ubicarse en algún punto intermedio de la escala, pero eso dependerá mucho de lo que estos quieran y estén buscando. Hay quienes manejan únicamente hacia los sitios de mayor interés turístico, pero también los hay quienes se apartan de los caminos principales y se internan por rutas secundarias y poco transitadas en busca de un contacto más directo con los pobladores locales, por ejemplo. Estos turistas gustan de los deportes y del turismo de aventura, mientras que los egocéntricos quizá prefieran ir a practicar un poco de ciclismo en compañía de un grupo de amigos.

Otro fenómeno que hemos observado es la dificultad cada vez más patente de ubicar a los turistas en un lado especifico de la escala, ya que estos tienden a mezclar sus actividades, y así, por ejemplo, practican turismo rural por unos días y luego toman un viaje en grupo hacia un famoso y muy visitado sitio de atracción turística. La gama de intereses parece haberse ampliado y un mismo turista puede ubicarse en ambos lado de la EVT. Lo que debemos de tomar en cuenta en este punto es que si bien el estilo de vida de un turista influye sobre su comportamiento, es igualmente cierto que está expuesto a una gran variedad de factores externos que también intervienen en su conducta. En primer lugartenemos la nacionalidad. Cada turista se comportara de una manera determinada según sea su procedencia, los holandeses tienen una idiosincrasia diferente de la de los italianos, quienes a su vez son muy diferentes de los estadounidenses. La clase o estrato social al cual pertenecen es otro elemento que influye directamente sobre aquellos que se dejan llevar por presiones externas de índole social.

Las organizaciones de viajes también juegan su parte al hacer que un turista reserve, por ejemplo, un determinado paquete vacacional que no necesariamente encaja con su estilo de vida. La posición que un turista ocupe en la EVT no solamente tiene que ver con su estilo de vida, sino, también, con todo aquello que haya interiorizado para sí. La imagen de un turista sintiéndose atraído por algo que DEBE de verse porque de lo contario “no habrá conocido realmente el país” burla el concepto que define claramente aquello que conocemos como estilo de vida.

A la luz de este caso surge otra pregunta intrigante: ¿cuán autentico puede ser un turista? Aunque el cuestionamiento es interesante hemos de reconocer que muy poco se ha investigado a este respecto, cuando sin lugar a dudas es un tema cuyo examen y resultados de seguro interesarían sobremanera a las organizaciones de viajes.