EFE/Agencias

Dimite uno de los presuntos responsables

El jefe del laboratorio antidopaje ruso dimitió la noche de martes al miércoles después de las acusaciones de “dopaje organizado” en el atletismo de Rusia, que deberá dar explicaciones rápidamente para evitar ser apartada de los Juegos Olímpicos de 2016.

El escándalo afecta a otros países y a otros deportes, advirtió la comisión independiente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) al revelarlo el lunes en un informe explosivo. El documento describe un sistema de control del dopaje corrompido desde la base hasta la cima en Rusia, donde el Estado recurre al “dopaje organizado” y el laboratorio antidopaje de Moscú, al que la AMA ha retirado su acreditación, falsificaba resultados “a cambio de pago”.

Según la AMA, 1.417 muestras fueron destruidas en diciembre de 2014, en vísperas de la visita de su comisión de investigación que había señalado su llegada a Grigory Rodchenko, el director del laboratorio.

Rodchenko presentó su dimisión la noche del martes al ministro ruso de Deportes, Vitaly Mutki, que lo sustituyó por una especialista del laboratorio, Maria Dikunets, según las agencias TASS e Interfax. “Decidió dimitir para llevarse consigo toda la negatividad”, declaró el ministro, citado por TASS. 

El informe, de más de 300 páginas, también cuenta que el laboratorio sufría “interferencias externas”: órdenes verbales del Ministerio de Deportes, presencia constante de miembros de los servicios secretos rusos.. Destruidos, saboteados, silenciados, los resultados positivos casi nunca se revelaban a la Federación Rusa de Atletismo (ARAF) ni a la internacional (IAAF). Cuando se daba el caso, los atletas podían pagar a una de las dos entidades para enterrar el escándalo.

A propósito de la IAAF, su ex presidente Lamine Diack está procesado en Francia por recibir dinero para disimular prácticas dopantes, principalmente en Rusia.

El dopaje, las deudas, la injerencia gubernamental y la corrupción están en el origen de las suspensiones decretadas en el pasado contra federaciones deportivas nacionales, un castigo que amenaza con caer también sobre la Federación Rusa de Atletismo por prácticas sistemáticas de dopaje.

La IAAF decidirá a finales de este mes si suspende a su filial rusa, siguiendo la recomendación de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), lo que pondría en peligro incluso su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el próximo agosto.

Precedentes

El precedente más inmediato de una federación que no haya podido participar por sanción en los Juegos Olímpicos lo protagonizó en 2012 la asociación norcoreana de gimnasia.Tras demostrarse que había falsificado la edad de sus gimnastas en distintas competiciones internacionales, la Federación Internacional (FIG) suspendió a Corea de Norte en octubre de 2010 con dos años apartada de toda competición.

Esto dejó a sus deportistas (medallistas habituales en varias disciplinas) fuera de los Juegos de Londres.Como se plantea ahora para la Federación Rusa de Atletismo, por culpa del dopaje -tras varios positivos en un corto periodo de tiempo- estuvieron sancionadas las federaciones albanesa (este mismo año) e india (2004 y 2006) de halterofilia.

Los levantadores indios se perdieron por ese motivo los Juegos Asiáticos de 2006; la federación pudo haber eludido la sanción con una multa, pero no logró satisfacerla.En 2013 se habló de la posible suspensión de la Federación Turca de Atletismo en vísperas de los Mundiales de Moscú, después de ocho positivos, pero no se llegó a tomar esa decisión extrema.Cuestiones competenciales llevaron en 2008 a la UCI a suspender a la Federación Francesa de Ciclismo. Su pecado fue “apoyar abiertamente la organización, fuera del marco de la UCI, de la última edición de la París-Niza, organizada por ASO”. En este caso, la sanción afectaba solo a la representación francesa en los órganos de la federación internacional, pero no a los corredores.La FIBA suspendió en 2013 a la federación de Panamá por tener dos juntas directivas. Este mismo problema afectó a varias federaciones del país centroamericano, una derivada de la duplicidad de comités olímpicos, uno reconocido por el COI y otro no. Cuando se resolvió el problema olímpico se regularizó la situación en todas las federaciones.Las injerencias gubernamentales han sido un motivo frecuente de suspensión de distintas federaciones nacionales, sobre todo en el ámbito de fútbol. Solo desde 2004, la FIFA ha dejado sin funciones en distintos periodos a sus afiliadas en Guatemala, Macao, Yemen, Kenia, Chad, Nigeria y Bosnia-Herzegovina por esa razón.Es la misma que esgrimió la IAAF para suspender en 2006 brevemente a la federación de Argelia.La FIG ha suspendido en distintas ocasiones a varias federaciones nacionales por impago de sus cuotas. Cuando las asociaciones abonan sus cotizaciones, habitualmente ante una competición importante, son readmitidas de inmediato.También la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) ha suspendido a varias de sus filiales en las últimas décadas: Bulgaria (1999), Perú (2002) y Argentina (2003), por duplicidad de directivas y enfrentamientos con los dirigentes mundiales.

En los lejanos tiempos del “apartheid” (segregación racial) algunas federaciones que se saltaron las sanciones a Sudáfrica fueron suspendidas por sus superiores internacionales. Fue, por ejemplo, el caso de la israelí de boxeo, sancionada en 1988 por cinco años por tener un equipo disputando combates en ese país.