Por Thalif Deen /IPS

Como la crisis de los refugiados amenaza con trastocar los presupuestos nacionales de los países donantes de Europa occidental, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a la comunidad internacional que no abandone su compromiso histórico con la ayuda al desarrollo de los países más pobres.

El pedido de Ban el miércoles 11 se produjo dos días después de que una conferencia de donantes de la ONU(Organización de las Naciones Unidas) informó del “dramático descenso” en los compromisos de los donantes, de 560 millones de dólares en 2014 a 77 millones en el año en curso.

“La reducción de la ayuda al desarrollo para financiar el costo de los movimientos de refugiados es contraproducente y causará un círculo vicioso perjudicial a la salud, la educación y las oportunidades de una vida mejor en (su país) para millones de personas vulnerables”: Ban Ki-moon.

IPS le preguntó al portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, si el pedido del secretario general fue consecuencia de la disminución de esos compromisos. “Es en respuesta a muchos factores, entre ellos las inquietudes expresadas por algunos Estados sobre el mantenimiento de los niveles de ayuda”, respondió.

Ban señaló que los recursos de un área no deben surgir a costa de otra. Retirarle fondos esenciales a la asistencia oficial al desarrollo (AOD) en este momento crucial podría perpetuar los desafíos que la comunidad mundial se ha comprometido a abordar, advirtió.

“La reducción de la ayuda al desarrollo para financiar el costo de los movimientos de refugiados es contraproducente y causará un círculo vicioso perjudicial a la salud, la educación y las oportunidades de una vida mejor en (su país) para millones de personas vulnerables en todos los rincones del mundo”, declaró Ban.

Estaba previsto que en una reunión cumbre de líderes políticos de Europa y África celebrada en Malta, el miércoles 11, la Unión Europea anunciara la creación de un Fondo Fiduciario Especial, estimado inicialmente en 1.900 millones de dólares, destinado a paliar los problemas financieros derivados de la crisis de refugiados.

Dado que los países europeos financiarán el Fondo Fiduciario en los próximos meses, existe el temor de que sus aportes se realicen a costa de la AOD.

Según cifras dadas a conocer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la ayuda al desarrollo se mantuvo estable en 2014, luego de tocar un máximo histórico en 2013.

Pero la ayuda a los países más pobres siguió en caída, según datos oficiales recogidos por el Comité de Asistencia al Desarrollo de la institución con sede en París.

La AOD neta de los miembros de la OCDE fue de 135.200 millones de dólares, con un récord de 135.100 millones de dólares en 2013, aunque tuvo un descenso de 0,5 por ciento en términos reales.

La AOD neta como porcentaje del ingreso nacional bruto fue de 0,29 por ciento, también a la altura de 2013. La asistencia aumentó un 66 por ciento en términos reales desde 2000, cuando se acordaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según la OCDE.

Ahora que el mundo soporta la mayor crisis de desplazamiento forzado desde la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional debe encarar este inmenso desafío sin disminuir su compromiso con la AOD de vital necesidad, exhortó Ban.

El secretario general subrayó la importancia de que se financien en su totalidad tanto las gestiones para atender a los refugiados y solicitantes de asilo en los países de acogida, como los esfuerzos de desarrollo a largo plazo.

Ban reconoció las exigencias financieras que tienen las comunidades de acogida y los gobiernos asociados en sus esfuerzos por apoyar la respuesta internacional, y expresó su “sincera gratitud a los gobiernos y sus ciudadanos por su generosidad”.

Nick Hartmann, director del Grupo de Colaboración del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) dijo a los delegados en la conferencia de donantes el lunes 9 que los importantes acuerdos que alcanzaron los Estados miembros en 2015 requieren un mayor apoyo político.

Para cumplir con eso hacen falta recursos suficientes y previsibles, ya que los recursos básicos son la base de apoyo del PNUD a los más pobres y más vulnerables, destacó.

El PNUD respondió a una serie de crisis en el último año y aseguró que 11,2 millones de personas se beneficiaran con la mejora de sus medios de vida. Casi un millón de puestos de trabajo se crearon en 77 países, de los cuales la mitad fueron ocupados por mujeres, aseguró Hartmann.

“Sin embargo, la reducción de las contribuciones de muchos de los principales socios y las transacciones de tipos de cambio desfavorables provocaron una tendencia a la baja en el financiamiento”, observó.

Hartmann dijo que varios socios tienen presiones abrumadoras, entre ellas la crisis migratoria, y agradeció a quienes presentaron promesas en la conferencia de donantes.

Traducido por Álvaro Queiruga