AFP

La suerte del presidente sirio Bashar al-Asad, la auténtica manzana de la discordia entre las grandes potencias, se decidirá en el curso de las próximas reuniones internacionales sobre Siria, indicó este jueves Estados Unidos.

Unos veinte países y organizaciones –entre ellos Estados Unidos, Rusia, Irán, Arabia Saudita y varios países europeos– se despidieron el sábado de noche en Viena con un comunicado conjunto en el que establecieron un calendario de una eventual transición política en Siria, un país arrasado tras cuatro años de guerra civil.

“El papel de Asad sigue siendo uno de los aspectos pendientes de resolución. Todos lo reconocemos”, afirmó el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.

“El papel de Asad en esa transición se decidirá durante las discusiones multilaterales que seguirán teniendo lugar”, agregó el portavoz, que no precisó cuándo ni dónde se realizarán las próximas conversaciones.

La comunidad internacional relanzó un proceso de negociaciones para encontrar una salida al conflicto sirio –pero sin la oposición ni el régimen de Damasco– con dos grandes encuentros en Viena el 30 de octubre y el 14 de noviembre.

“Queremos una transición hacia un gobierno sin Asad, que sea representativo del pueblo sirio y responda” a sus expectativas, aseguró Kirby.

El calendario de salida de la crisis consensuado el sábado en Viena prevé una reunión entre el régimen de Asad y miembros de la oposición a más tardar el 1 de enero de 2016, la formación de un gobierno de transición en seis meses, la aprobación de una nueva Constitución y la realización de elecciones libres en 18 meses.

Un cese al fuego también está incluido entre los objetivos, pero no está claro si todos esos plazos se sucederán o se expondrán.

El presidente Asad tomó distancia del compromiso de Viena. Opinó en una entrevista con la cadena italiana RAI que no podía haber un calendario de transición ni elecciones mientras algunas regiones estuvieran controladas por los rebeldes.

En respuesta, el presidente estadounidense, Barack Obama, de visita en Manila, dijo que no se imaginaba “una situación en la que se pudiera poner fin a la guerra civil en Siria con Asad en el poder”.