Fuente: El País

La ley del aborto de Portugal vuelve a cambiar. En julio, en la última sesión de la pasada legislatura, la mayoría conservadora endureció la ley que regía desde 2007. Hoy viernes, la mayoría de izquierdas salida de las elecciones del pasado octubre ha borrado aquellos cambios. Además, ha aprobado la adopción por parte de parejas homosexuales.

Tras la unión de Partido Socialista, Partido Comunista y Bloco de Esquerda para rechazar al Gobierno de Passos Coelho, estos cambios dan muestra del nuevo rumbo político del país.

En julio, la mayoría conservadora introdujo la obligatoriedad de la consulta psicológica y el pago de una tasa de 7,75 euros para la interrupción del embarazo, antes gratuita. Una polémica decisión que ahora se ha revertido.

En el agrio debate de esta semana sobre el asunto, los portavoces conservadores centraron la defensa de la reforma de julio en que la tasa a cobrar era similar a la de otras asistencias médicas y en que, además, no se aplicaba a mujeres sin recursos. La izquierda centró su rechazo al cambio normativo en la “obligatoriedad” de que la mujer pasara por consultas y terapias. Desde 2007, las mujeres portuguesas podían interrumpir su embarazo sin alegar ningún motivo hasta la décima semana de gestación —el modelo conocido como ley de plazos que también rige en España y la mayoría de la UE—, y después de ese plazo podrían hacerlo si existía algún problema de salud de la mujer o anomalías fetales.

“No hay otro caso en el que se obligue a una persona a realizar una terapia que no pidió; no ocurre, desde luego, con ningún hombre”,señaló Catarina Martins, portavoz del Bloco de Esquerda, en su intervención del jueves. “Es una tentativa inaceptable de condicionar la decisión de la mujer. No se trata de un proceso de acompañamiento a la paciente se trata de un proceso de adoctrinamiento“, subrayó.

En el mismo debate, la diputada del CDS Teresa Caeiro criticó que la primera iniciativa de la izquierda fuera para un tema “tan fundamental” como cambiar la ley del aborto, a lo que la portavoz socialista Elza Pais replicó que su partido “tiene como prioridad la defensa de los derechos humanos”.

La votación de este viernes no produjo fisuras en la mayoría de izquierdas, y solo dos en la derecha, donde PSD y CDS dieron libertad de voto. Uno de las rebeldes de la derecha fue la exministra de Justicia Paula Teixeira da Cruz, del PSD, quien se pronunció a favor de la iniciativa de la izquierda. “Asumí mi libertad, y cargaré con la responsabilidad”, declaró posteriormente la exministra del Gobierno que había aprobado el endurecimiento de la ley julio. Con la votación del viernes, la ley del aborto se queda como el pueblo portugués la ratificó en el referéndum de 2007.

Tras cuatro derrotas en los últimos cuatro años, en la misma sesión parlamentaria se aprobó la adopción por parte de matrimonios o parejas de hecho, cualquiera que sea su orientación sexual. Hasta ahora estaba prohibida a parejas homosexuales; no así a solteros. También se legaliza la coadopción del cónyuge en el caso de que su pareja tenga un hijo, biológico o no.

En este caso, 19 diputados del PSD se unieron a los votos favorables de la izquierda, con una abstención de un diputado del derechista CDS y otra de una diputada del PS.