Agencias

Un autobús que transportaba a un número indeterminado de miembros de la Guardia presidencial de Túnez ha sido atacado este martes por la tarde en la capital del país. Las primeras informaciones apuntan a que hay al menos 14 personas muertas, la mayoría agentes de este cuerpo, aunque fuentes presidenciales advierten de que el número de fallecidos podría ser superior.

Testigos presenciales citados por la agencia EFE aseguran que el atentado ha sido perpetrado por un terrorista suicida que hizo estallar la carga explosiva que llevaba pegada a él cuando el autobús pasaba frente a la sede de antiguo partido del dictador derrocado Ben Ali. Esta información aún no ha sido confirmada por ninguna fuente oficial.

El consejero de Presidencia Firas Guefrech, utilizó a través de Twitter los calificativos “atroz” y “escena de guerra” para describir lo que está sucediendo en la Avenida de Mohamed V de la ciudad de Túnez, lugar de la explosión: “Ninguna foto es publicable”, añadió.

Túnez ha sido escenario este año de dos atentados yihadistas, uno en marzo y otro en junio, que tenían como objetivo el turismo y que segaron la vida de 60 visitantes extranjeros en la capital y en la ciudad costera de Susa.

En el último mes y medio, las fuerzas de Seguridad tunecinas han anunciado el desmantelamiento de más de una decena de supuestas células yihadistas y detenido a más de medio centenar de sospechosos en todo el país.

Además, en las últimas semanas habían puesto la ciudad en estado de alerta y anunciado que habían impedido ataque y procedido a detenciones en la avenida Habib Bourguiba, otra de las principales arterias de la capital. El salafismo radical ha rebrotado en Túnez desde que en 2011 la llamada ‘revolución del Jazmín’ derrocara la dictadura del huido Ben Ali.

Desde entonces, grupos yihadistas se han asentado en la región de Kasserine, convertida en centro de reunión de radicales de todo el Magreb.

Túnez es, además, el primer país del mundo en número de voluntarios que viajan a luchar junto al yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, con más de 5.000 milicianos y colaboradores.