Fuente: El Mundo/Agencias

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha señalado que el derribo del avión ruso SU-24 por parte de Turquía es “una puñalada por la espalda llevada a cabo por los cómplices de los terroristas” y ha reiterado que el aparato sobrevolaba territorio sirio y no turco.

“Nunca permitiremos que se cometan crímenes como el de hoy”, ha asegurado el jefe del Kremlin en una rueda de prensa tras reunirse con el rey de Jordania, Abdalá II, en Sochi. Además ha sostenido que el avión fue abatido “a cuatro kilómetros de la frontera con Turquía”, en un acto que ha advertido “tendrá graves consecuencias” para las relaciones entre Moscú y Ankara. Los pilotos rusos “no eran una amenaza para Turquía”.

Tras recordar que el gobierno de Erdogan forma parte de la coalición internacional que lidera Estados Unidos – con quien hace poco Rusia firmó un acuerdo para evitar incidentes aéreos-, Putin se ha quejado de que la primera reacción turca ha sido acudir a sus socios de la OTAN, “en lugar de contactar con nosotros de inmediato”. “Como si nosotros hubiéramos derribado un avión turco y no ellos uno nuestro”, ha remachado. “¿Quieren poner a la OTAN al servicio del Estado Islámico?”, se ha preguntado.

La Alianza Atlántica ha convocado una reunión de urgencia a las 16:00 GMT en Bruselas a petición turca tras el derribo del SU-24 ruso y ha asegurado que sigue “la situación muy de cerca”.

Minutos antes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha afirmado que se trata de un incidente “muy grave”. aunque ha pedido tiempo para esclarecer las circunstancias. “Se trata de un hecho muy grave, pero sin tener plena información, es imposible y además sería incorrecto decir algo”, ha afirmado a la prensa rusa.