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Varios miles de seguidores del gobierno y empleados públicos, vestidos con sus características camisetas rojas, y entre carteles con el rostro del fallecido presidente Hugo Chávez, se concentraron este jueves en la mayor avenida del centro de la capital como parte de los actos de cierre de la campaña.

La campaña electoral en Venezuela finaliza el jueves en medio de un ambiente tenso y grandes expectativas sobre los cambios políticos que podrían desencadenar estas elecciones parlamentarias en un país agobiado por una profunda crisis económica.

El presidente venezolano Nicolás Maduro, acompañado de la primera dama, Cilia Flores, y algunos candidatos a diputados del oficialismo, acudió a la concentración oficialista.

La oposición tiene previsto cerrar la campaña con una concentración en una avenida del este de la capital.

La campaña electoral se extendió por tres semanas y se vio enturbiada por el asesinato de un dirigente opositor en el estado de Guárico, entre otros hechos de violencia.

Maduro llamó la víspera a los seguidores del gobierno a prepararse para dar la “batalla” el 6 diciembre y garantizar la continuidad del proceso socialista.

“El 6 de diciembre será un día de batalla y lucha, de definiciones y de historia patria. Es mucho lo que estamos defendiendo”, dijo el gobernante durante un acto político en el estado de Aragua.

Por primera vez en 17 años el oficialismo parte en desventaja frente a la oposición que figura como favorita para vencer en la consulta, según señalan las principales encuestas locales.

El consultor político Edgar Gutiérrez afirmó que los respaldos que ha logrado la oposición en este proceso están más asociados al descontento que hay por la gestión de Maduro y la inquietud por la crisis económica. “El voto castigo (contra el gobierno) es mucho mayor que el voto a favor de la oposición”, agregó.

La coalición opositora, que agrupa a una veintena de partidos, aspira a lograr la mayoría de los 167 escaños de la Asamblea Nacional, que actualmente es controlada por el oficialismo.

Algunos analistas sostienen que de ratificarse la tendencia que muestran las encuestas, que le dan a la oposición una ventaja de más de 20 puntos porcentuales sobre el oficialismo en cuanto a intención de voto nacional, los candidatos de la alianza opositora podrían lograr cerca de 101 escaños y alcanzar una mayoría calificada que sería fundamental para promover leyes, aprobar votos de censura contra los ministros y el vicepresidente, y remover las autoridades electorales.

La oposición ha anunciado que de lograr el control del congreso podría impulsar una serie de cambios políticos que podrían llevar a la convocatoria de un referendo revocatorio del mandato de Maduro, cuya popularidad se ha visto golpeada por una crisis económica caracterizada por una galopante inflación y severos problemas de desabastecimiento de alimentos y otros bienes básicos.