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La ubicación exacta del tesoro más grande y buscado del Caribe seguirá siendo un misterio para todo el mundo excepto para el gobierno colombiano, que anunció el hallazgo del galeón San José pero se reservó hacer públicas las coordenadas exactas donde está sumergido.

El presidente Juan Manuel Santos reveló que un equipo conformado por la Armada y el Instituto de Antropología e Historia encontró al amanecer del 27 de noviembre un yacimiento perteneciente al galeón español del siglo XVIII hundido a pocas millas de Cartagena. Cuando los expertos descubrieron en el fondo varios cañones de bronce con tallas de delfines grabados en el lomo supieron que estaban ante uno de los descubrimientos arqueológicos submarinos más importantes de las últimas décadas.

Santos mostró un video con imágenes submarinas en las que se ven objetos cotidianos, joyas, algunas vasijas y cañones del pecio.

Sobre el lugar exacto donde está hundido el galeón, Santos dijo que es “un asunto de Estado” y por tanto esa información se encuentra sometida a reserva de ley.

“El presidente de la república será el único funcionario competente para referirse al mismo”, dijo Santos. Entre las autoridades existe el temor a que comience un expolio silencioso del barco entre los cazadores de tesoros que recorren el Caribe.

El galeón español fue hundido por un ataque de los ingleses en 1708 cuando llegaba de Panamá con 11 millones de monedas de oro y 600 personas a bordo, y ha permanecido más de 300 años sumergido frente a las costas de Barú, Colombia, muy cerca de las islas del Rosario.

El pecio y su millonario contenido de oro y piedras preciosas han sido motivo de una larga disputa entre Colombia y la empresa estadounidense Sea Search que se resolvió en los tribunales a favor de Colombia sin que se tuviera las coordenadas exactas de su ubicación.

El cargamento de oro tendría un valor de casi 10 mil millones de dólares, según expertos, y aunque varias empresas dedicadas al expolio de tesoros sumergidos intentaron buscarlo en el Caribe, sólo hasta ahora se pudieron encontrar sus restos, según anunció Santos.

El mandatario no hizo referencia al conflicto legal que persigue al tesoro desde hace casi 30 años. Desde la oficina de la Presidencia se informó que el pecio fue localizado en un lugar nunca antes explorado, en referencia a la empresa Sea Search, que décadas atrás trabajó con Colombia en la búsqueda del oro.

El abogado Danilo Devis, que representó a Sea Search en Colombia hace décadas, expresó su optimismo ante la posibilidad de sacar el oro del mar, pero se mostró enfadado con la explicación ofrecida por Colombia

“Puede que el gobierno lo haya encontrado, pero esto en realidad sólo reconfirma lo que les dijimos en 1982”, dijo a The Associated Press desde su casa en Barranquilla, Colombia.

En 1982, Sea Search aseguró haber localizado los restos y que desde entonces ha ido perdido juicios en distintas organismos, incluido el proceso que, finalmente, en 2011 dio la razón al Estado colombiano. En octubre de 2011, una corte del Distrito de Columbia, en Washington, desechó una demanda de Sea Search, que reclamaba 17 mil millones de dólares por el supuesto incumplimiento de un contrato con el gobierno colombiano para recuperar el buque y sus riquezas.

Ernesto Montenegro, director del Instituto de Antropología y responsable del descubrimiento, señaló en entrevista con The Associated Press que a partir de ahora comienza “un registro del patrimonio cultural sumergido y un mapeo del fondo marino”. Por el momento, tan sólo en la superficie se han encontrado más de 100 objetos, confirmó el arqueólogo tras mostrar imágenes del fondo marino.