AFP

Estados Unidos y Rusia anunciaron el martes una reunión internacional crucial sobre Siria en Nueva York a finales de semana tras largas conversaciones en el Kremlin entre el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el presidente ruso, Vladimir Putin.

Kerry y Putin hablaron el martes durante más de tres horas, en presencia del jefe de la diplomacia rusa Serguei Lavrov. Kerry había ya expuesto por la mañana sus propuestas a su homólogo ruso durante una reunión que duró también tres horas.

Tras los encuentros que apuntaban a acercar las posiciones de las dos potencias sobre el tema sirio, Lavrov anunció que tendrá lugar “una nueva reunión, a nivel ministerial, del grupo internacional” sobre Siria el viernes en Nueva York.

La conferencia de Nueva York se inscribe en el llamado proceso de Viena, en el cual 17 países, incluidos Rusia e Irán, principales apoyos del mandatario sirio Bashar al Asad, se pusieron de acuerdo el 4 de noviembre pasado en una hoja de ruta política para Siria.

Moscú y Washington piden un “proyecto de resolución” del Consejo de Seguridad de la ONU que “ratifique los principios establecidos en Viena, la “declaración de Viena del 30 de octubre y la del 14 de noviembre”, dijeron Lavrov y Kerry.

La hoja de ruta establecida en la capital austriaca prevé una reunión a comienzos de enero entre representantes de la oposición y del régimen sirio, un gobierno de transición seis meses después y elecciones en un plazo máximo de 18 meses.

Tras saludar las precedentes declaraciones de Viena, “sumamente detalladas, pragmáticas y tangibles”, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, elogió por adelantado la proyectada reunión en Nueva York, que se desarrollará “con el mismo nivel de actividad y energía” que las de la capital austríaca, según dijo en Washington.

Por otra parte, Kerry expresó a Putin su “preocupación” sobre los bombardeos rusos contra rebeldes moderados y no contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en Siria.

Desde el inicio de su intervención en Siria el pasado 30 de septiembre, a pedido de Damasco, varios países occidentales acusan a Rusia de atacar a la oposición al régimen de Al Asad, su aliado incondicional.

– 34 muertos en presunto bombardeo ruso –

Al mismo tiempo, en el terreno, el Observatorio sirio de Derechos Humanos informó que al menos 34 civiles perecieron el martes en bombardeos, presuntamente rusos, en mercados de dos localidades del norte de Siria.

Kerry, que llegó el lunes por la noche a Moscú, había participado la víspera en París, junto al canciller francés Laurent Fabius, en una reunión sobre Siria con una decena de países occidentales y árabes.

El secretario de Estado se reunió también con sus homólogos de Catar y Jordania. Este último país está encargado de establecer una lista de los grupos “terroristas” que deben ser excluidos del proceso de negociaciones sobre Siria.

Se trata de un punto muy sensible debido a que existen múltiples opiniones, a menudo contradictorias, sobre el carácter “terrorista” o no de los diferentes grupos de combatientes en Siria.

El martes por la noche, Lavrov admitió que aún queda mucho por hacer ya que no hay consenso sobre la definición de los grupos “terroristas”, con excepción de las “organización Estado Islámico y frente al Nosra”.

“Seguiremos coordinando el resto de la lista durante nuestro próximo encuentro”, en Nueva York, añadió.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció el lunes que se han intensificado los esfuerzos militares de la coalición liderada por Washington contra el EI en Irak y Siria, aunque agregó que los progresos contra los yihadistas deben avanzar “más rápido”.

Por su parte, el secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, instó el martes a Turquía a “hacer más” en esta lucha, durante una visita a la base turca de Incirlik (sur), de donde despegan los aviones estadounidenses que bombardean a los yihadistas. Carter viajará luego a Irak.

La guerra civil en Siria, que comenzó en marzo de 2011 como una revuelta popular reprimida brutalmente por el régimen, ha dejado más de 250 mil muertos.