EFE

La crisis económica que asola Grecia desde hace años ha hecho también daño y mucho, a los animales y más en concreto, a los perros. Un gran número de ellos han sido abandonados por sus dueños al no poder ser mantenidos por falta de recursos y ahora las calles griegas se han convertido en su nuevo hogar.

Muchos de los turistas que últimamente se han dejado caer por Grecia lo comentan: Perros que deambulan por las calles y aceras sin rumbo, sin saber a dónde ir, esperando a que alguien se apiade de ellos y les de un poco de comida, de cobijo.

Pero como se suele decir, de lo malo siempre se puede sacar algo bueno, y con esto practica la cafetería ‘Hot Spot’ de Mililene. Este local está en la localidad griega situada en las Isla de Lesbos y ha querido abrir sus puertas cada noche para poder acoger a cada perro abandonado que haya en la ciudad.

A la foto le acompaña este texto: “Esta foto fue tomada en una cafetería en la isla de lesbos, al norte del mar egeo, Grecia. El país tiene leyes estrictas acerca de la protección de los animales, pero la cultura y el conocimiento son factores clave para el cambio de la indiferencia, la negligencia o los malos tratos”.

“Más de 700.000 refugiados de Siria y otros países del oriente medio han entrado en Europa a partir de esta isla este año y la solidaridad hacia los seres humanos y los animales ha sido notable… Por favor, únase para ayudar a los esfuerzos de protección de los animales”.

Ahora todas las noches pueden resguardarse del frío del invierno durmiendo dentro de la cafetería. La foto la ha hecho un cliente y la ha subido al Facebook, haciéndose viral.

Puede resultar una noticia llamativa, pero lo cierto es que en Grecia es más común de lo que parece tener este tipo de gestos con los perros vagabundos. “Aquí en Grecia nuestros hogares no son lo suficientemente grandes como para poder albergar a los animales”, ha dicho un residente de Atenas.

“Por eso nos ocupamos de los perros de la calle. Les damos de comer, les cuidamos y jugamos con ellos. Son como nuestras propias mascotas, pero pertenecen a todo el mundo”.