Fuente:El Universal

México también tiene su “Franja de Gaza” y se ubica en el pleno de la Cámara de Diputados. Son filas de curules de “utilería” que funcionan como frontera para dividir a los integrantes de cada grupo parlamentario y que ninguno de sus integrantes se mezcle con legisladores de otras fuerzas políticas. Es parte de la “jerga legislativa” que a veces cobra vida.

Historia

Eran los últimos días de agosto de 2006 y el conflicto post-electoral, derivado de la elección presidencial de ese año entre el entonces perredista Andrés Manuel López Obrador y el panista Felipe Calderón, se trasladaba a la Cámara de Diputados para el inicio de la 60 Legislatura.

Los panistas y quienes conformaban el Frente Amplio Progresista (PRD-PT y Convergencia) habían hecho una petición formal a las autoridades de la Cámara de Diputados para que, en el reparto de las curules, no fueran a quedar juntos los integrantes de Acción Nacional y toda la izquierda.

Las autoridades de la Cámara de Diputados decidieron otorgar todas las curules del lado derecho y algunas del centro del salón de plenos del Palacio Legislativo de San Lázaro a los panistas, en medio quedaron los legisladores del PRI, y todo el lado izquierdo fue para los integrantes de la izquierda.

Para evitar conflictos y prevenir cualquier roce entre legisladores, la Secretaría General de la Cámara de Diputados decidió colocar una fila de “curules falsas” para dividir a los perredistas de los priistas y así prevenir cualquier tipo de choque.

Desde ese año, los equipos técnicos y asesores de los grupos parlamentarios bautizaron a esas tres curules vacías como “Franja de Gaza”, por ser la frontera entre un grupo parlamentario y otro en pleno conflicto post-electoral.

La verdadera “Franja de Gaza” se ubica en el suroeste de Israel y el noreste de Egipto. En esta frontera se ha protagonizado uno de los enfrentamientos más añejos debido a los constantes bombardeos que protagonizan Israel y Hamas. Por eso se acuñó este término entre los equipos de los grupos parlamentarios y el personal técnico que apoya sesión a sesión a los legisladores desde 2006.

Separación

En la actual 63 Legislatura hay dos “Franjas de Gaza”. Antes de iniciar sus trabajos, los grupos parlamentarios del PRI y del PAN pidieron otra vez que existiera esa frontera para evitar que se mezclen sus legisladores.

Tradicionalmente el PRI acomoda a sus diputados por estado y hay disciplina, el PAN se acomoda por estados, y en el PRD es más general porque la mayoría son electos por la capital del país y el sur.

Pese a que son 500 los diputados federales que integran la Legislatura, en el salón de plenos existen 508 curules, es decir, ocho son de utilería o relleno para habilitar las divisiones entre las bancadas.

A primera vista no resaltan las “curules falsas”, pues son idénticas a las originales; la diferencia es que las mesas no contienen ni el monitor, ni los equipos electrónicos de identificación para la votación de los legisladores. Solamente les colocaron elementos similares a las originales que hacen que parezcan iguales y no haya variación entre las curules.

“La Franja de Gaza” divide a los panistas José Valencia y Héctor Marmolejo de los priistas Francisco Navarro y Jerico Abramo Masso, y se encuentra ubicada en las curules L-450, L-451 y L452, a la derecha del pleno del recinto viéndolo desde la tribuna.

La otra “Franja de Gaza” divide a diputados del PRI de los integrantes de Movimiento Ciudadano. Pero en esa fila también tiene su curul la diputada Ariadna Montiel Reyes, que al principio de la Legislatura renunció al sol azteca y se declaró legisladora “sin partido”.

Esta segunda Franja de Gaza se ubica en las curules J-361, J-362 y la diputada Ariadna Montiel ocupa la K-412.

Término

Desde ese 2006, el equipo técnico y los propios legisladores comenzaron a llamarle a la frontera entre un grupo y otro de la misma manera, hasta que se institucionalizó. También dependiendo del número de diputados que alcance cada partido en la elección, su representación puede variar y quedar en números nones, lo que obligaría a estar codo a codo con otro legislador de otro partido; sin embargo, también se acostumbra dejar curules vacías para evitar que compartan filas diputados de distintos partidos.

“Llamen al EPR”

En el argot legislativo se utiliza mucho la frase: “¡Llamen al EPR!”, que significa “Ejército Parlamentario de Relleno”.

El EPR se utiliza, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados, cuando hay sesiones solemnes u homenajes y muchas curules están vacías y son utilizadas por los asesores o por el equipo de apoyo de cada grupo parlamentario.

También existe otra frase muy conocida que es la “formación escopeta”, y significa simplemente el aprobar —en menos de dos minutos— una larga fila de puntos de acuerdo, sin debate ni discusión, es decir, todo se hace en un solo acto.

Dentro del pleno también hay otro término que se le conoce como “la cubeta”, y éste viene de los franeleros que apartan lugares de estacionamiento en la calle, pero “la cubeta” es el dictamen que ocupa un espacio en el orden del día de la sesión, pero que todos saben que no va a salir. Nada más ocupa el lugar.

Esta “jerga legislativa” tiene años de uso y también la ocupan en el Senado. Y en ocasiones esa “jerga” cobra vida.