Agencias /NYT

El diario estadounidense The New York Times publicó hoy en su sección de opinión que la administración de Enrique Peña Nieto será recordada porque a toda costa eludió la rendición de cuentas.

En uno de sus editoriales en edición impresa, el diario advierte que todo parece indicar que Peña Nieto pasará a la memoria colectiva no como un líder que transformó a los mexicanos, sino como un político que eludió la rendición de cuentas.

El editorial, titulado “La terca resistencia de México a la rendición de cuentas”, señala que el Gobierno de México rápidamente y de manera sistemática escondió “feas verdades” e intentó minimizar escándalos.

Para lo cual, cita el escándalo de la llamada “Casa Blanca” en el que, lejos de que el Gobierno indagara y castigara a los responsables, designó, según lo publican, a un amigo para investigar el asunto.

“Sin que sorprendiera a nadie, el resultado de la investigación no encontró evidencias de faltas cometidas por el presidente; y los periodistas, pese a un meticuloso e impecable reporteo, perdieron su trabajo”.

En otro ejemplo, el diario neoyorkino citó la segunda fuga del capo sinaloense Joaquín “El Chapo” Guzmán.

“El Gobierno argumentó que Guzmán escapó por un túnel que cavaron sus cómplices sin que lo supieran los funcionarios de la prisión, desestimando la posibilidad de que ‘El Chapo’ hubiese recibido apoyo desde dentro”, afirmó.

“Mientras algunos funcionarios fueron detenidos como resultado de la fuga, el Gobierno aún no explica las inconsistencias”.

Por encima de estos casos, el periódico sostiene que aún es más preocupante el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 en Iguala, Guerrero.

Añadió que el Gobierno se empecinó en imponer su versión de los hechos, contrario a las observaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

“Para aumentar el escepticismo del público, el Gobierno ha rechazado repetidas peticiones para que el GIEI interrogue al personal militar que estaba estacionado cerca del lugar donde ocurrió la desaparición (Iguala)”, matiza el texto.

Para rematar, el periódico refiere que tal vez ya no haya tiempo para cambiar la situación.

“Es posible que sea muy tarde para salvar la reputación de Peña Nieto, pero es lo menos que puede hacer por las víctimas de una de las peores atrocidades de derechos humanos en la historia reciente”.