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Por Luis David Niño Segura    /    Tw:@ld_nio

La crítica es buena. La crítica es sana. La crítica es recia, fuerte, atrevida… pero la crítica también es estúpida más aun cuando quien la realiza se ve a sí mismo investido de sabiduría, lleno de razón, acompañado de la verdad. Esa crítica desde luego es estúpida, me refiero a la crítica que se dota falsamente de “objetiva”, como si tal cosa existiese o como si tal  cosa fuese posible. Pero la crítica trasmuta y viaja a velocidad luz con la tecnología actual. La red está dotada de crítica insultante y no hacía lo que critica, sino por lo que se escribe. Las redes sociales son el semillero actual de sinsabores. Cada quien desde la trinchera de un teclado se autoafirma en un pedestal de autosuficiencia y auto-sabiduría creada solo dentro de su subconsciente. Palabras desatadas como balas de ametralladora que intentan en vano poner el dedo en la llaga, o al menos la egolatría de esas intenciones así lo hacen ver.

El viernes pasado la noticia fue la captura de un narcotraficante que se convirtió en el rockstar de la vida política del país. La recaptura de Joaquín Guzmán desató una serie de comentarios en las redes sociales que más allá de esclarecer la dimensión de la recaptura de tan mediático hombre, contribuyeron a la burla. Los comentarios fueron tan variados como divertidos. El descrédito al gobierno mexicano no se hizo esperar y la falta de credibilidad por dicha recaptura fue lo que más sonó. Y de nuevo vuelvo al principio, ¿de dónde sacan críticas tan banales, sin fundamentos, sin hechos, sin tener antes una certeza de lo que dicen? Se tildó la noticia de “Cortina de Humo” y se dijo eso debido al precio del dólar que en esa semana alcanzó los 18.20 pesos, a la caída del petróleo y a la nota del New York Times criticando severamente  el desempeño de Peña Nieto en sus casi cuatro años de gobierno al frente de la República. Desde luego en el país existen temas graves que no han sido aclarados, para ejemplo están las muertas de Juárez, las 300 familias desplazadas en Allende, Coahuila, los 43 normalistas desaparecidos y un sinfín de temas que nuestras autoridades no han podido esclarecer o mejor dicho, no han querido esclarecer. La corrupción, la economía endeble, los escándalos de los funcionarios públicos y sus riquezas inexplicables. Pero no nos engañemos, la captura del conocido narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, es sin duda alguna una buena noticia, esto sin dejar de lado lo que rodea aquello que puede ser manejado mediáticamente por los medios de comunicación.

Así que tratemos de dar hechos y no opiniones, que más allá de ser críticas, son creencias, como si lo que se publica en las redes sociales fuera la verdad absoluta o requiriera de un acto de fe.  Joaquín Guzmán se escapó del Penal del Altiplano el 11 de julio de 2015, este hecho dejó en vergüenza al gobierno mexicano. Inmediatamente después de su fuga se armó un operativo para capturarlo. Este operativo comenzó con la Marina a mediados de octubre cuando llegaron a la sierra de Badiraguato. Los reportes mencionaban que el Chapo se encontraba entre Cosalá, Sinaloa y Tamazula, Durango. La distancia entre ambos poblados es de tres horas aproximadamente. Entre ellos se encuentra el rancho La Tuna, lugar de nacimiento de Guzmán Loera. Para los críticos de fésibuc (quienes a la distancia y detrás de la comodidad de un dispositivo) la nota fue considerada como un distractor. Lo que olvidan o simplemente desconocen es que desde octubre toda esa zona era peinada por los marinos en busca del narcotraficante, la gente de los poblados aledaños se desplazaron a Culiacán, dejando tierra sin trabajar y casas deshabitadas, debido a que los marinos estaban violando sus derechos humanos. Los desplazados de la sierra, no fueron una nota a nivel nacional ni tampoco merecieron un tweet o un post por esos críticos de féisbuc. Es decir, durante tres meses entre Cosalá y Tamazula la SEMAR estuvo en busca del Chapo Guzmán, hasta su captura el viernes que, paradójicamente, se da en el municipio de Ahome, en la cabecera municipal, Los Mochis, al norte del Estado, a una distancia aproximada de tres horas de Tamazula y a cuatro de Cosalá. Eso no deja de ser extraño. Si en octubre se buscaba al Chapo en la sierra, entre Cosalá y Tamazula, a qué se debe que lo capturen a mínimo tres horas de distancia en zona urbana y no rural. La explicación que dio la Procuradora de la República Arely Gómez se basa en que “El Chapo” estaba acondicionado casas en Los Mochis, Sinaloa y en Navojoa, Sonora. Lo malo. La captura se da justo cuando el dólar se encuentra en niveles escandalosos y el petróleo simplemente no se recupera. Pero no hay que ser ingenuos, el dólar se ha encontrado en niveles deplorables para la economía mexicana toda la segunda mitad de 2015 y lo poco que va de este nuevo año, del petróleo ni se diga años seguidos con un precio por los suelos. El gobierno de Peña Nieto ha sido un sube y bajas de malas noticias desde que comenzó su gestión. Las críticas realizadas a la recaptura de El Chapo deben ser enfocadas a otras latitudes. Y aquí solo aventuro: ¿a qué se debe que se hable tanto de tal individuo y no se mencione nada de Ismael Zambada?, ¿cuáles son las razones y los motivos para que no se ataque la estructura financiera del Cártel de Sinaloa?, ¿por qué no se dice nada acerca de la Av. Benito Juárez en Culiacán, donde las transacciones con dólares se dan al aire libre, con un precio por debajo del oficial y en cantidades de miles de dólares diarios? (Esto  ya que los críticos de féisbuc están tan preocupados por el precio del dólar). ¿A qué se debe que los súper críticos hijos malparidos de Zuckerberg, que dicho sea de paso jamás han puesto un pie en alguna parte de Sinaloa, “critiquen” sin saber del tema? ¿Saben acaso como está estructurado el crimen organizado en dicho Estado, quiénes son sus verdaderos líderes y qué posición ocupaba Guzmán Loera? Estas preguntas aventadas al aire las termino con dos más: ¿cuántas muertes ha ocasionado “El Chapo”? ¿Los críticos feisbuqeuros la han padecido? No niego que la nota de la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán sea manejada para repuntar la baja popularidad del presidente y de su gobierno. Pero hay que ser más fríos al momento que la verborrea nos trata de ganar. Ya no estará el Chapo en el país, pero la situación en Sinaloa no cambiará en lo absoluto, el ejército seguirá comprado por el Cártel que opera en la zona, México seguirá hundido a causa del bajo precio del petróleo a nivel mundial y, por supuesto, los críticos de féisbuc seguirán creyendo que el poder de sus dispositivos y la rapidez de sus dedos les permitirá seguir opinando estúpidamente sobre temas que desconocen, eso sí, siendo unos súper críticos del sistema. ¡Malditos revolucionarios de café! Por último, yo al igual que Ellroy, I would like to provoke ambiguous responses in my readers…