Agencias

La Fiscalía Anticorrupción y la Policía española están centrando la investigación abierta contra Humberto Moreira, expresidente nacional del PRI y exgobernador de Coahuila, en sus presuntos vínculos con el narcotráfico y la supuesta relación que tendría con el cártel de “Los Zetas”.

El político mexicano está en el punto de mira de los servicios de inteligencia internacionales por las actividades delictivas relacionadas con el tráfico de drogas, incluso sospechan que el asesinato de su hijo, José Eduardo Moreira, fue un ajuste de cuentas de los propios cárteles de droga porque había decidido operar en solitario y al margen de la estructura criminal tejida alrededor del cártel del norte de México.

Moreira fue detenido el pasado viernes en el aeropuerto de Madrid-Barajas cuando llegó a la capital ibérica para, acto seguido, trasladarse a Barcelona, donde supuestamente iba a presentar su tesis doctoral. El político priista vivió en la capital catalana durante el año 2013, justo después del asesinato de su hijo y donde se refugió en un palacete de seis habitaciones y donde tuvo una vida de lujo y despilfarro.

Sin que se lo esperara, a su llegada a Madrid fue detenido después de recoger sus maletas y llevado de inmediato ante el juzgado de guardia de la Audiencia Nacional, que ese día estaba a cargo del magistrado José de la Mata.

Éste, en función de la investigación abierta hace año y medio por su colega, Santiago Pedraz, decidió decretar prisión sin derecho a fianza ante el riesgo de fuga y la gravedad de los cuatro delitos que se le imputan: blanqueo de capitales, malversación de dinero público, cohecho y asociación con organización criminal.

Mañana viernes, alrededor de las nueve y media horas española, Moreira deberá ser trasladado a dependencias de la Audiencia Nacional para comparecer ante el juez y responder a las dudas sobre el caso, para lo que será trasladado de la prisión de alta seguridad de Soto del Real en un furgón policial.