Agencia Reforma

Detrás de la implementación del Mando Único está el control de jugosos fondos federales que ascienden a miles de millones de pesos.

De implementarse este modelo, los municipios no sólo tendrían que despedirse de los recursos que actualmente reciben de la Federación para fortalecer sus corporaciones y mejorar el combate al crimen; sino que, además, deberán pagar a los estados por la seguridad que éstos les brinden.

Ricardo Baptista, director de la Asociación de Autoridades Locales de México (AALMAC), opinó que la propuesta del Ejecutivo federal de las Policías Estatales Únicas tiene un trasfondo económico.

“Hay de fondo la disputa de los Gobernadores de quedarse con los recursos de la seguridad pública que ahora le tocan a los municipios, y eso es un retroceso”, expresó.

“Hemos visto en algunos casos, en algunos estados, que también despierta para algunos Gobernadores el interés de control político al tener todo el mando policial”.

En este tenor, varios Alcaldes han rechazado el esquema de Mando Único. Incluso el PAN se ha manifestado en contra de la propuesta del Ejecutivo y a favor de que se deje la Policía municipal en aquellas ciudades donde dicho esquema funciona bien.

Para 2016, el Congreso aprobó 5 mil 952 millones de pesos para la profesionalización, certificación y equipamiento de las instituciones locales de seguridad pública.

El recurso se repartirá entre 300 municipios de las 32 entidades, según los lineamientos publicados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Esta bolsa presupuestal, denominada Fortaseg, sustituyó al Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun), creado durante el sexenio pasado y que en 2015 contó con 4 mil 893 millones de pesos.

Empero, en la propuesta del Ejecutivo —la cual tiene plena coincidencia con la postura de la Conferencia Nacional de Gobernadores— se establece que los municipios ya no tendrían derecho a fondos federales anticrimen.

“Los recursos municipales derivados de las participaciones, aportaciones y subsidios federales en materia de seguridad pública, deberán ser integrados al presupuesto estatal”, señala la propuesta original, la cual se encuentra congelada en el Congreso.

Esto significa que, de aprobarse el modelo de Mando Único, los recursos de la Federación destinados al fortalecimiento de las Policías irán a las arcas de los estados y éstos se harán cargo de la seguridad municipal.