Síndrome del impostor

Por M. Margarida Pereira-Müller/ Grupo Crónicas Revista

Margarida Pereira-Muller

Margarida Pereira-Muller

Estoy seguro de que mis lectores ya han oído personas de gran calibre hablar de sus grandes logros pero en un tono muy modesto. Hablan como se fueron un fraude. A pesar de sus éxitos – académicos, profesionales, incluso familiares – se nos queda la sensación de que esas personas eventualmente tienen miedo que las desenmascararemos como siendo impostores. As veces pensamos que se trata de una falsa modestia. Ahora sabemos que non. Se trata del síndrome del impostor.

¿Qué es esto? ¿Quién lo sufre?

A pesar de la evidencia en sus logros, aquél que sufre el síndrome del impostor está continua e internamente desmereciéndolos, convencido de que es un fraude y no merece el éxito que ha conseguido, bajo el pensamiento de que en realidad está engañando a todos, atribuyendo su éxito a factores ajenos, tales como la buena suerte, buen networking, coincidencia, etc. .

El término fue acuñado en 1978 por Pauline Clance y Suzanne Imes, psicólogos clínicos (http://psycnet.apa.org/journals/pst/15/3/241). Pauline Clance ha mismo escrito en su blog: “Cada vez que hacía un examen importante tenía un miedo terrible de haber suspendido. Mis amigos se estaban empezando a cansar de mis constantes preocupaciones, así que decidí guardarme los miedos para mí”. El síndrome del impostor no es una enfermedad mental oficialmente reconocida pero ha sido el sujeto de numerosas investigaciones por parte de psicólogos.

Interesante es también la observación que este problema es más común entre mujeres con éxito en sus carreras e de estudiantes universitarios, que sienten que con el correr del tiempo serán descubiertos como fraudes intelectuales. .

No se trata de  un problema de baja autoestima. Es más complejo y que puede tener repercusiones en la carrera profesional de quienes lo sufren, pudendo incluso impedir que se siga progresando en su carrera. Cuando buscando un trabajo, las mujeres no contestan los anuncios si no corresponden a pelo mismo 90% de los requisitos – los hombres todavía lo hacen mismo si solo corresponden a 60% de los requisitos.

¿Cuáles son las causas?

  1. Dinámicas familiares durante la infancia – padres muy exitosos que hablan de un (o más) hijo como “muy inteligente o que presionan para sacar buenas notas, dejando el otro hijo con el sentimiento de ser la oveja negra de la familia.

  2. Percepción de éxito, fracaso y competencia – las personas que sufren el síndrome del impostor son cuasi siempre muy perfeccionistas, muy exigentes consigo mismas, con muchos requisitos prácticamente imposibles de llevar a cabo

  3. Diferencias salariales – hay todavía una grande diferencia salarial entre los hombre y las mujeres.

  4. Estereotipos sexuales – la sociedad habla muchísimo de los logros de los hombres; por otro lado, presiona mucho da mujer para ser una madre exitosa y, al mismo tiempo, una profesional de éxito.

¿Hay que combatir el síndrome del impostor?

  • Tomar consciencia del problema y de sus hechos – si alguien piensa que ha tenido suerte al conseguir un aumento, un cliente nuevo o una publicación, hay que recordar que se ha trabajado mucho para lo conseguir.

  • Nadie sabe todo ni tiene todas las respuestas. Todas las personas pueden tener un mal día, cometer errores y pedir ayuda.

  • Hablar con otras personas (la pareja, un buen amigo, un mentor o coach)

  • No rechazar o ignorar cumplidos o enhorabuenas. 

  • Haz una lista de cosas que se te dan bien y de todo lo que has conseguido hasta la fecha, y revísala con frecuencia.

Para saber más, pueden oír el Ted Talk sobre en https://www.youtube.com/watch?v=xe9oSV9tZE0

M. Margarida Pereira-Müller

Queluz, 2016/01/26