Por  Martha Elba Figueroa

Legisladores federales, académicos, especialistas internacionales, representantes sindicales y del sector empresarial advirtieron sobre la urgencia de cambiar el modelo de seguridad social en México, para evitar el colapso de las finanzas públicas, incrementar pensiones y revertir la pobreza.

Durante la última “Semana de la Seguridad Social”, celebrada en la Cámara de Diputados y el Senado de la República en 2015, especialistas de organismos como los Bancos Mundial (BM), el Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Internacional del Trabajo explicaron que en México sólo 37 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) cotiza en seguridad social, mientras el promedio en América Latina y El Caribe es del 45 por ciento.

Los bajos niveles de cobertura son similares a los de países como Honduras y Guatemala, por debajo de Brasil, Argentina y Chile. A ello se suma la baja aportación en las cuotas, pues en México sólo se reserva 6.5 por ciento del salario del trabajador a su ahorro para el retiro, mientras que en naciones con mejores pensiones, como Venezuela, este concepto alcanza 11 por ciento.

En cuanto la tasa de reembolso de las cuentas de retiro a las pensiones, en México oscila entre 20 y 40 por ciento, según el nivel salarial de los trabajadores; la tasa promedio de la región es de 60 por ciento.

Ello lleva a que 21 por ciento de los trabajadores mexicanos que han cotizado alcancen entre 20 y 30 por ciento de reembolso, por tanto no alcanzarán una pensión suficiente.

Estos riesgos pueden causar que México enfrente mayor pobreza entre su población adulta mayor.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón Castañón, agregó que otro gran reto a enfrentar, es la carga de pensiones de los trabajadores del Estado, a nivel federal, estatal y municipal, pues el crecimiento del gasto pensionario federal rebasa el 14 por ciento anual.

Sólo en la primera década de este siglo, el pago de pensiones por parte del gobierno federal aumentó en 433 por ciento, y las proyecciones apuntan a cerca de un billón de pesos al finalizar el presente sexenio.

Braulio Nava de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) subrayó que la seguridad social debe mantener los principios de universalidad, integralidad, solidaridad y responsabilidad pública, además de reconocer que a la sociedad, en toda su compleja evolución, se le plantean nuevos paradigmas.

Tomas Wissing, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), advirtió que México registra de las tasas más bajas en América Latina de cobertura, pues sólo 27 por ciento de las personas mayores de 65 años reciben una pensión.

A ello se suma que la informalidad alcanza el 56 por ciento de la ocupación laboral y no cotiza en seguridad social, se expuso.

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