Agencias

“Li smantal Kajvaltike toj lek (la ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma)”, dijo el Papa Francisco al empezar su homilía en el centro deportivo municipal de San Cristóbal de las Casas.

No fue casualidad. Por su voluntad, la ceremonia en Chiapas se celebró también en tres idiomas nativos: tzeltal, chol y tzotzil, algo inusual.

El primer Papa latinoamericano y jesuita de la historia confirmó así su deseo de manifestar con gestos concretos su cercanía y solidaridad con los olvidados del mundo.

“jTatik Francisco”, fue la respuesta de los indígenas, quienes intervinieron en la misa.

“Todo el pueblo indígena de Chiapas, de México y de Guatemala estamos muy agradecidos por tu visita aquí en nuestra Diócesis de San Cristóbal de Las Casas”, afirmaron.

En este marco, los indígenas no dejaron de subrayar que el racismo que sufren todavía está muy presente.

“Aunque muchas personas nos desprecian, tú has querido visitarnos y nos has tomado en cuenta”, continuaron.

En esta línea, agradecieron que el papa Francisco haya autorizado -tras que Juan Pablo II lo suspendiera- nuevamente la creación de diáconos casados, un tema que suscitó una enorme pelea en el siglo pasado entre las facciones más conservadoras del clero mexicano y las progresistas.

“Muchas gracias, jTatik, por autorizar nuevamente el cargo de diaconado permanente indígena con su propia cultura, y haber aprobado el uso en la liturgia de nuestros idiomas”, concluyeron los habitantes de esta tierra, de ascendencia maya.

“Queremos escuchar a Dios y hablarle en nuestro propio idioma”.Hoy, al mediodía, Francisco almorzará con ocho indígenas.

Indígenas excluídos de la Bienvenida Papal 

Dos grupos de indígenas fueron excluidos del evento de bienvenida al Papa Francisco en el Aeropuerto Internacional de Tuxtla Gutiérrez, pese a que contaban con boleto y fueron llevados desde sus comunidades.
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Visiblemente molestos, incluso lanzando insultos al Gobierno del Estado de Chiapas, los pobladores de San Juan Chamula y Zinacantán tuvieron que salir de la terminal aérea y esperar afuera a que concluyera el acto.

“Veníamos a saludarlo y pinches enviados del Gobierno no nos dejaron pasar, pasamos temprano, estábamos en la entrada, pero ya luego nos sacaron para acá”, expresó Salvador, indígena chamula en el estacionamiento del aeropuerto.

“Esto es para gente rica, nosotros somos pobres, católicos, nos prohibieron entrar, nos sacaron, ya con boleto y todo, nomás nos dijeron ‘sálganse, sálganse’, nos corrieron, es una grosería sinceramente”, agregó una mujer de Zinacantán.

Los indígenas, que en conjunto sumaban alrededor de 40, fueron trasladados durante la madrugada y llegaron al aeropuerto desde las 4:00 de la madrugada, cinco horas antes de que llegara el Pontífice.

El lado opuesto de la moneda lo vivió Rosenberg Juárez, el indígena zoque que, junto con su esposa, María Antonia Vázquez, entregó un bastón de mando al Papa.

“Es una experiencia única, en el momento que uno lo saluda se siente algo diferente a un saludo de cualquiera, la mirada, todo, es una gran dicha para nosotros, estoy muy feliz”, dijo.