Associated Press

El Papa Francisco “de ninguna manera” atacó a Donald Trump ni trató de influenciar a los votantes estadounidenses cuando dijo que una persona que favorece erigir muros entre países no es cristiana, declaró el viernes el portavoz del Pontífice.

El jueves, cuando viajaba de regreso a Italia tras su gira por México, el Papa había dicho que quien favorece construir muros entre pueblos, en vez de puentes “no es cristiano”. Trump, quien ha prometido que de ser elegido presidente construirá un muro en la frontera con México, replicó diciendo que era “vergonzoso” que alguien le cuestione a la fe a otro.

El reverendo Federico Lombardi trató de aclarar el asunto el viernes, al decirle a la radio del Vaticano que los comentarios del Papa “de ninguna manera fueron un ataque personal ni una sugerencia de cómo votar”.

Señaló que el Papa con frecuencia aboga a favor “de construir puentes y no muros” entre los pueblos, especialmente en Europa que está lidiando con una crisis de refugiados que huyen de la guerra y la pobreza.

El entrevistador de la radio dijo a Lombardi que muchos ven en la declaración del Papa una suerte de “excomunión, si podemos llamarla así”.

El vocero se esforzó por colocar las declaraciones del Papa en contexto, al señalar que “el Papa dijo lo que bien sabemos, cuando seguimos sus enseñanzas y posiciones: que no hay que construir muros sino puentes”.

“Siempre lo ha dicho, continuamente. Lo ha dicho sobre los problemas de migración en Europa, muchas veces. Por eso no es un problema específico, limitado a este caso”, insistió el vocero.

Algunos países europeos han levantado o planteado la posibilidad de levantar muros y otras barreras en sus fronteras ante el arribo de cientos de miles de buscadores de asilo que huyen de la guerra o la pobreza.

“El Papa dijo claramente que no intervenía en asuntos de votación en la campaña electoral de Estados Unidos”, añadió Lombardi. El Pontífice le dio “el beneficio de la duda” a Trump.

Trump aludió a este contexto cuando dijo en una asamblea que las declaraciones de Francisco eran “probablemente un poco más amables” de lo que se informó inicialmente