Agencias

El Bill Gates se puso en contra de Apple —y muchas otras empresas de tecnología— al decir que la empresa debe ayudar al gobierno estadounidense a hackear un iPhone como parte de una investigación en torno a un atentado en California ocurrido en diciembre.

Apple se ha resistido a acatar la orden de un juez para entregar una herramienta de programación que pueda ayudar al FBI a desbloquear el teléfono.

Apple argumenta que los gobiernos, ya sea el estadounidense y otros en el extranjero, posiblemente usen el programa de hackeo en otros casos, poniendo en riesgo la privacidad de los datos.

En una entrevista publicada el martes por el diario Financial Times, el fundador de Microsoft dijo que este “es un caso específico donde el gobierno está pidiendo acceso a la información” y lo comparó como cuando la policía pide registros a una empresa telefónica.

Los jefes de varias empresas del sector con Facebook, Twitter y Google han manifestado su respaldo a Apple.

El iPhone en cuestión y que está en manos de las autoridades, fue usado por Syed Farook, quien junto con su esposa Tashfeen Malik, mataron a 14 personas en San Bernardino, California, el 2 de diciembre.