Agencias

Dentro de un teatro lleno, entre rostros conocidos y desconocidos destaca el de Raúl Elizalde. Sonríe mientras se ajusta la corbata amarilla y se da un poco de tiempo para leer, otra vez, el programa del segundo foro del Debate Nacional del Uso de la Marihuana en México, que en Juárez aborda el tema de la ética y derechos humanos.

Procedente de Monterrey, Nuevo León, Raúl busca hablar de la importancia legalizar el uso medicinal de este enervante en pacientes con epilepsia o cáncer en reconocimiento al derecho a la salud y los derechos de la infancia, signados por México en tratados internacionales, cuando se trate de enfermos menores de edad.

Raúl, junto con su esposa Mayela Benavides, sabe de qué habla al conocer las bondades del Cannabidiol como tratamiento alternativo, luego de sufrir ante el deteriorado estado de salud de su hija Graciela, de 8 años, que minó a causa de la epilepsia y que ahora presenta una evidente mejoría, sostiene.

“Durante 8 años mi hija Graciela Elizalde Benavides ha vivido con crisis epilépticas, ella tiene una condición que se llama el síndrome Lennox-Gastaut y nosotros —al no tener otro tratamiento eficiente qué darle y después de haber agotado una cirugía— pedimos a la Secretaría de Salud que nos diera un permiso para usar cannabis medicinal y nos lo negaron”, recuerda Raúl.

El principal compuesto es el Cannabidiol (el extracto del principal componente de la planta) prohibido por la Ley General de Salud, por lo que le fue negado esta opción de tratamiento y recurrió a un amparo ante la justicia federal.

“Nos fuimos al amparo y un juez de Distrito nos reconoce el derecho a la salud de Graciela, reconoce los derechos de la niñez que están firmados en tratados internacionales y por eso nosotros pudimos acceder a ese tratamiento que le ha funcionado de maravilla a mi hija”, dice el padre de familia.

La familia ya puede importar de Estados Unidos el Cannabidiol.

Con la experiencia adquirida en materia legal, la familia Elizalde Benavides formó su propia fundación y hoy son los principales impulsores del uso medicinal de la mariguana en el país.

Raúl estima que en México son más de 5 mil los niños que padecen el síndrome Lennox-Gastaut, que aqueja a su hija y cuya calidad de vida puede mejorar con este tratamiento, aún restringido por la Secretaría de Salud.

Sin embargo, asegura, son miles los pacientes de cáncer y epilepsia que pueden ser beneficiados.

“Nosotros tenemos una fundación y si bien empezamos esta lucha por Graciela, ahora es la lucha por todos los niños que ocupan este tratamiento, creemos es muy importante que sea accesible a todas las personas”, insiste.

Por eso él está aquí en Juárez, buscando en este foro la oportunidad para dar a conocer la experiencia que como familia han vivido con el uso controlado de la mariguana medicinal.

“Es muy bueno que el Gobierno Federal empiece con este debate. Creemos que el mensaje del secretario Miguel Ángel Osorio Chong fue alentador, él habla de la problemática que existe en el país y de los derechos humanos que ya están reconocidos; yo creo que podemos cambiar el nombre de debate y dejarlo como regulación para la mariguana en todos los sentidos”, dice confiado.

Luego de ser declarado abierto este foro, Raúl y otros asistentes se dirigieron a las mesas de discusión donde tendrá la oportunidad de compartir su experiencia.

“El punto que nos importa es el uso medicinal de la mariguana. Es básico que se reconozca el derecho a la salud que tienen todos los pacientes con la necesidad de un tratamiento adicional, alternativo, siempre y cuando su médico se los otorgue. Eso es lo que creemos que debe ser cambiado de inmediato, propone el padre de familia.

“Para nosotros urge esta regulación y creemos que vamos por buen camino, aunque también creemos que podría ser más rápido si quisiéramos”, propone.