En caso de ser extraditado a Estados Unidos, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera podría negociar y declarase culpable a cambio de una pena “relativamente razonable” y de ser llevado a una cárcel de mediana seguridad, dijo ayer su abogado José Refugio Rodríguez.

“El día 15 de febrero tuve la oportunidad de platicar con él, platicamos más de una hora, y le comenté que estuve con el licenciado William Stuttgart, y en una entrevista ante la prensa, yo comenté que a usted lo veía bajo este aspecto, de declararse culpable, buscando negociar una pena que no estuviera elevada, y buscar un centro de detención, una prisión de mediana seguridad, que no tuviera las condiciones en las que está aquí en México. Me dijo, sí, me parece bien”, resaltó el abogado en entrevista con Ciro Gómez Leyva.

Agregó que las declaraciones del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de que Guzmán Loera es tratado en prisión como delincuente, son lamentables, pues aseguró que el capo no está sentenciado por ninguna causa.

Me gustaría que mostrara la sentencia condenatoria de Joaquín Guzmán para que dijera que es un delincuente. Joaquín Guzmán está detenido, sujeto a 10 procesos penales, a dos procedimientos de extradición, pero no tiene sentencia condenatoria. Él no está comprobando ninguna pena, nada”, sostuvo.

Recordó que Osorio Chong declaró que se le aplica un protocolo especial de seguridad por su alta peligrosidad: “Qué bueno que lo dijo y qué bueno que ya en unos juicios de amparo llegó un oficio en el que le dicen al juez de distrito, que en las condiciones en donde se encuentra Joaquín Guzmán, derivan de la aplicación de ese protocolo”.

Agregó que ante esta situación mandó a pedir al juez de distrito que les digan en qué consiste ese protocolo, porque no lo conocían.

Ante las preguntas sobre si el Estado mexicano estaría buscando matar a Guzmán Loera, por las condiciones en las que se encuentra en Almoloya, dijo: “Si no lo quieren hacer en forma intencional, en forma indirecta lo está haciendo, es evidente y para eso afortunadamente tenemos recursos generales y gracias a Dios tenemos el juicio de amparo, pero es una lucha fuerte y estamos conscientes que estamos peleando contra el Estado mexicano”.

Además están buscando que les autoricen la entrada a dos abogados para reunirse con él cada ocho días, porque cuando las autoridades quieren lo puede ver y cuando no, no.