Associated Press

La infanta Cristina de España ha comenzado a testificar en un caso de malversación de fondos que podría enviarla ocho años a prisión de ser condenada, pero invocó su derecho de responder preguntas hechas sólo por su abogado.

Cristina se sentó silenciosamente ante un panel de tres jueces luego de que su esposo Iñaki Urdangarín concluyera tres días de testimonios y escuchara preguntas hechas de un abogado del grupo que presentó los cargos en su contra.

Ella se enfrenta a dos cargos de fraude fiscal y por cada uno podría recibir una pena máxima de cuatro años en prisión.

Los fiscales recomendaron no acusarla y dijeron que a lo mucho podría recibir una multa administrativa.

Pero bajo la ley española, grupos como la organización Manos Limpias involucrados en el juicio de la hermana del rey Felipe VI, pueden buscar cargos criminales una vez que las autoridades fallan en contra de los acusados.

Se espera que el abogado de Cristina la cuestione después de que el abogado de Manos Limpias termine de leer una larga lista de preguntas.

Urdangarín fue interrogado más temprano el jueves y no pudo explicar ante el tribunal por qué gastos personales como un safari o vino para él y su esposa fueron abonados con la tarjeta de crédito de la empresa de la que ambos eran titulares.

Pero el exmedallista olímpico de balonmano convertido en empresario, insistió que nunca fue consciente de estar haciendo algo cuestionable.

Urdangarín dijo que su esposa nunca utilizó la tarjeta de crédito de la consultora inmobiliaria Aizoon propiedad de la pareja. Además agregó que presentó las facturas a su secretario para que fueran abonadas por la compañía, que según documentos judiciales era una “empresa pantalla”.

El caso se centra en la acusación de que Urdangarín empleó su antiguo título de duque de Palma para malversar cerca de 6 millones de euros (6.6 millones de dólares) en contratos públicos logrados por el instituto para eventos deportivos entre 2004 y 2007. Diecisiete personas están acusadas en el proceso, incluidos Urdangarín y Cristina.

El juez instructor dijo que la pareja nunca presentó como gastos personales las facturas enviadas a la empresa, pero Urdangarín declaró que confió en el consejo de asesores para decidir qué gastos debían ser abonados por Aizoon.

“Nunca he sido consciente de cometer ningún delito fiscal porque tenía asesores que me decían que todo era correcto”, dijo Urdangarín al tribunal.

La pareja disfrutó de un lujoso estilo de vida desde su mansión en Barcelona, que se han visto obligados a vender tras el inicio del proceso. Entre los gastos cargados a Aizoon detallados en el juicio había 15 mil 797 euros (17 mil 174 dólares) para un safari en África; 6 mil 672 euros de un curso de desarrollo profesional para Cristina y mil 357 euros en vino.

Urdangarín dijo que hizo a Cristina codirectora de Aizoon porque quería que formase parte de su nuevo proyecto, pero insistió en que “ella nunca tuvo nada que ver con las actividades de la empresa”.

Expertos legales dijo que la defensa de Cristina de Borbón se basará en alegar que no conocía las actividades empresariales de su marido.

Urdangarín, que podría pasar hasta 19 años en la cárcel, dijo el miércoles que los asesores de la Casa Real que trabajaban para el rey Juan Carlos I supervisaron sus declaraciones fiscales y tenían conocimiento de sus negocios.

Cristina es la hermana del rey Felipe VI, quien subió al trono en el 2014 cuando su padre abdicó. Ella es el primer miembro de la familia real española en enfrentarse a cargos criminales desde que se restauró la monarquía en 1975.