Agencias/Animal Político

En su portal electrónico, Animal Político publica un reportaje firmado por Arturo Angel  sobre la incapacidad del CISEN, hasta para mantener sus agentes secretos. Nombres que de hacerse públicos pondrían en riesgo el futuro de México (eso dice el CISEN) los encuentras en minutos en Internet. Son los gobiernos quienes han difundido los datos y hay hasta declaraciones de los delegados. Expertos dicen que esto pone en duda el trabajo de “inteligencia” contra el crimen.

Su identidad es información clave de seguridad nacional, son nombres clasificados que no pueden darse a conocer por ningún motivo, revelarlos daría armas a los criminales, se pondría en riesgo, incluso, la estabilidad y futuro del país…

Esos son los argumentos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) da para no proporcionar los nombres de sus 32 delegados estatales, de acuerdo con su respuesta a una solicitud de transparencia en la que se pidió específicamente esta información.

“Todo está reservado de acuerdo con la ley y múltiples acuerdos”.

Pero, en realidad, la información está disponible en internet.

Utilizando Google, Animal Político  y El Daily Post encontraron estos datos que, según el gobierno, ponen en riesgo a México.

No hizo falta que un hacker robara las bases de datos de información del CISEN. En Baja California, Morelos, Hidalgo, Nayarit, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Yucatán y Chihuahua, la “identidad secreta” de los delegados es “descubierta” en comunicados de prensa emitidos por los gobiernos de esos estados. Y en donde no hay comunicados, hay notas de prensa con la información.

En total, se encontraron nombres de delegados del CISEN en 31 de 32 estados, de los últimos dos años.

“Nadie nos ha avisado que sea información clasificada” dijo el gobierno de Veracruz cuando se le cuestionó sobre el tema. Otros estados de plano, prefirieron mejor no decir nada.

En Hidalgo la “transparencia” es aún más extrema. Existe un directorio en donde se incluye el nombre completo del funcionario de inteligencia, su correo electrónico, su teléfono celular y hasta la dirección de su oficina.

La propia Secretaría de Gobernación pecó en transparentar datos bajo reserva. Lo hizo con el delegado del CISEN en Zacatecas, cuyo nombre y hasta foto fueron incluidos en un comunicado emitido por la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) el 3 de julio de 2015.

La cantidad de datos es tal que incluso en algunos casos se puede rastrear parte de la trayectoria de cada delegado. Por ejemplo, la búsqueda permite identificar que el delegado del CISEN de Coahuila luego fue movido a Jalisco a principios de  2015, o que el delegado de Hidalgo fue cambiado a Tamaulipas en octubre del año pasado.

Y cuando no es el gobierno, los mismos delegados se encargan de descubrir su identidad apareciendo en eventos de foros, clausuras, inauguraciones… y hasta dando declaraciones a la prensa, como lo hicieron recientemente los responsables del CISEN en Colima y Baja California.

Solamente de un estado, Sinaloa, no se encontró dato reciente o de años pasados del delegado del Centro de Investigación y Seguridad Nacional.

El secreto peor guardado

La identidad de los 32 delegados estatales del CISEN y de la gente a su cargo es secreta, según lo que ese organismo respondió en una solicitud de transparencia en donde se pidió conocer los nombres  y datos de esos funcionarios.

La resolución del pasado 29 de febrero, advierte que difundir esta información generarían por lo menos cuatro tipos de riesgos: un daño presente, daño probable, daño específico y daño personal.

Revelar los nombres provocaría que se entorpezca y peligre el trabajo de inteligencia, que la delincuencia organizada tenga elementos para anticiparse osabotear las operaciones y que la integridad de cada delegado incluida su seguridad física podría estar en riesgo.

La cosa no acaba ahí. Según la respuesta del mismo organismo (para la que por cierto pidió una ampliación del plazo), “revelar la ubicación de sus instalaciones, servidores públicos y demás elementos organizacionales pone en riesgo la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano”.

Y como remate, el CISEN citó el criterio 0006-09 del INAI  en el que se establece que “nombres de servidores públicos dedicados a actividades en materia de seguridad, por excepción pueden considerarse información reservada”, así como los lineamientos de clasificación y desclasificación del mismo INAI que considera clasificada cualquier información relacionada con inteligencia.

Que no les avisaron

Animal Político buscó a algunos estados para conocer porque difunden información clasificada como reservada en sus comunicados. El único que respondió fue Veracruz a través de la Dirección de Comunicación Social:Oficialmente, ni de manera verbal ni por escrito, nadie del CISEN nos ha informado de que el nombre del delegado estatal deba ser confidencial. Es decir, nunca ha habido una solicitud expresa por parte de ellos, ni de ninguna autoridad, para que no se publiquen los nombres.

Incluso, esta oficina admitió que funcionarios del CISEN en la entidad han concedido entrevistas a medios de comunicación regionales, en las que se publicó de manera abierta sus identidades.

Animal Político preguntó a la Secretaría de Gobernación, dependencia a cargo del CISEN, sobre la difusión que existe de los delegados, pero hasta la publicación de esta nota no hubo respuesta.

La Comisión Nacional de Seguridad, que también depende de Gobernación y que publicó en 2015 el nombre del delegado del CISEN en Zacatecas, dijo que existe la orden  de no revelar ningún dato de identidad de personal de seguridad nacional, ni nombre ni fotografías, por lo que revisarían que pasó.

¿Inteligencia?

La información de servidores públicos que cumplen con trabajos de inteligencia no debe ser del dominio público, consideró Raúl Benítez Manaut, profesor e investigador de la UNAM, experto en temas de seguridad.

El investigador dijo que estos funcionarios realizan en el papel una tarea sensible que requiere protección, sobretodo por la posibilidad de que esté en riesgo su integridad física ante las capacidades con las que cuenta la delincuencia organizada.

En ese contexto, el consultor y  especialista en temas de seguridad nacional y transparencia Eduardo Guerrero Gutiérrez, dijo que la forma en la cual se difunde constantemente las identidades de los delegados, y como los mismos funcionarios no se protegen de no ser exhibidos al punto de dar declaraciones, genera dudas sobre la autenticidad del trabajo que hacen.

Guerrero detalló que es correcto que  se considere información reservada la relacionada con la seguridad pública pues así lo establecen los lineamientos del propio Instituto Nacional de Acceso a la Información. No obstante, advirtió el que ya se haya hecho público los nombres de delegados del CISEN en distintos momentos anularía la secrecía de la misma.

Lo más grave, subrayó, es que los delegados del CISEN permitan que sus identidades aparezcan en medios públicos pues evidencia que su trabajo no es de riesgo, o por lo menos es ajeno a la labor sustantiva que su cargo les impone respecto a identificar riesgos de seguridad nacional.

“Si queremos que haya funcionarios del CISEN que se la pasen en eventos públicos, que vayan a inaugurar obras, a clausurar cursos pues mejor desaparecemos el CISEN. Para que gastamos en una institución cuya misión es generar inteligencia que se dedica a otras cosas. Si a esta gente no le preocupa que su nombre se difunda, no están haciendo trabajo de inteligencia para la seguridad nacional” dijo el consultor.