BBC Mundo

Un asiento vacío en el metro de Ciudad de México es un bien escaso y valioso. Pero en este, precisamente, nadie se quería sentar.

Es el asiento “exclusivo para hombres” que instaló el metro de la capital mexicana como forma de un experimento social para denunciar el acoso callejero que viven las mujeres dentro del sistema de transporte público.

El asiento imita algunas partes de un cuerpo masculino desnudo. El respaldo era el torso y el asiento eran las piernas con los respectivos genitales.

Bajo el asiento se leía una placa: “Es molesto viajar aquí, pero no se compara con la violencia sexual que sufren las mujeres en sus traslados cotidianos”.

Las reacciones ante el asiento fueron grabadas en un video que luego se distribuyó en redes sociales* con más de 800.000 reproducciones directas en menos de una semana.

#NoEsDeHombres

La campaña fue denominada #NoEsDeHombres y cuenta además con otro video donde se enfocan las nalgas de hombres que están esperando el metro y se proyectan en las pantallas del andén.

“Esto lo sufren miles de mujeres todos los días”, se lee en las pantallas.

Ambos videos fueron organizados por el Área de Comunicación Social del Sistema de Transporte Colectivo (STC) con el apoyo de ONU Mujeres.