Agencias / Grupo Crónicas Revista

Emmanuel Macron será el nuevo presidente de Francia según los primeros sondeos.

El candidato centrista  de ¡En Marche!, MACRON derrota con un 65, 1% de votos frente a un 34, 4% de Marine Le Pen al facismo francés.

Hollande ya envió sus felicitaciones al presidente electo y lo invita a estar presente, mañana a su lado, en la celebración del 8 de mayo.

Francia ya ha celebrado la segunda vuelta de unas decisivas elecciones en las que no sólo el país galo sino toda Europa se han jugado su futuro. Emmanuel Macron y la eurófoba, Marine Le Pen, se han enfrentado en los comicios para suceder en el Palacio del Elíseo a François Hollande.

La participación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia alcanzó el 74,7 % a las 20.00. La abstención se estima en el 25,3%, la cifra más baja en una segunda vuelta desde 1969.

Esta victoria, hace algunos meses, sería impensable, tal como lo resalta El País en su editorial de hoy : “Si hace unos meses, en el mundo convulsionado por la irrupción de Trump y la salida de Reino Unido de UE, alguien hubiese pronosticado que los franceses elegirían presidente europeísta y liberal, defensor de la globalización y partidario de la apertura de las fronteras a las personas y a las mercancías, habría pasado por un desinformado, o un incauto.”

En la realidad, los franceses respondieron al peligro que representa el FN y optaron por frenar la extrema-derecha y, en el proceso salvar el proyecto europeísta .

La inteligencia política  de Macron consistió en entender que, en el año del descontento con el statu quo, había espacio para un hombre como él. Criado en y por el statu quo autóctono—el producto mejor acabado de la meritocracia francesa—, rompió con el statu quo. Por su juventud, casi revolucionaria para la clase política de este país. Y por su visión al emanciparse de los partidos tradicionales en el momento en que estos estaban a punto de implosionar. El nuevo presidente ha sabido captar el humor de una parte de la sociedad francesa, harta de la vieja política y las viejas estructuras y al mismo tiempo esperanzada y optimista. Es la Francia más cosmopolita y educada, la de los ingresos más elevados y las metrópolis globalizadas, pero también de la cornisa atlántica, en parte rural, la que menos ha sufrido los embates del capitalismo transnacional.

Una parte del voto a Macron es un voto de adhesión; una parte aún mayor lo constituyen ciudadanos de derechas e izquierdas que ante todo querían frenar al Frente Nacional de Le Pen. Son votantes prestados, que no regalarán nada al presidente en los próximos meses y que en algunos aspectos —la economía, o Europa— se oponen a sus ideas.

Macron ha declarado la agencia AFP que “una nueva página se abre, aquella de la esperanza y la confianza recuperadas”. El presidente Hollande ya se ha puesto en contacto con Macron para darle la enhorabuena y ha destacado que su victoria muestra que la mayoría de los franceses han querido unirse en torno “a los valores de la República”.

Una Jornada electoral marcada por la tranquilidad y el respeto por las formas democráticas, a pesar de un pequeño incidente en el pabellón de prensa que el equipo de En Marcha! instaló en la explanada del Louvre. En torno a las 13 horas, uno de los perros que la Policía utiliza para los controles y registros detectó algo sospechoso en una mochila por lo que las autoridades procedieron inmediatamente al desalojo de la sala. Una hora y media después se confirmó que se trataba de una falsa alarma y los periodistas volvieron a entrar.