Agencias/BBCMundo/ Por Ricardo Senra

Sergio Moro es una figura pública que divide las aguas en Brasil.

Este juez federal fue el responsable de destapar uno de los mayores escándalos políticos (si no el mayor) en la historia de Brasil a través de la “Operación Lava Jato” (Operación lavado de autos).

Por un lado, Moro es cuestionado e incluso acusado de actuar de manera parcializada en la investigación del caso de corrupción y lavado de dinero que involucró a decenas de figuras públicas de Brasil.

Y por otro es aplaudido y recibe múltiples muestras de admiración y agradecimiento por plantarse frente a la clase política y élite empresarial brasileñas al investigar una red de sobornos con los fondos públicos de Petrobras.

El juez de 44 años puso contra las cuerdas al extinto gobierno de Dilma Rousseff y llevó a los tribunales al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Además, miembros y exintegrantes del equipo gubernamental del actual mandatario de Brasil, Michel Temer, también son objeto de la investigación.

En una entrevista con BBC Brasil, Moro habló de cómo toma las reacciones positivas y negativas a su trabajo, y si piensa aprovechar su popularidad para entrar en la política.

Protestas en BrasilDerechos de autor de la imagen AGENCIA BRASIL
Las protestas en Brasil reivindican al juez Moro y al Caso “Lava Jato”.

Estamos en un momento en que el núcleo del gobierno trata de invalidar las denuncias del caso Odebrecht, alegando filtraciones ilegales a la prensa. Esta falta de control podría poner en peligro la investigación. ¿Cómo es que la “Operación Lava Jato” puede descubrir el esquema de corrupción más grande de Brasil, o uno de ellos, pero no puede controlar este tipo de filtraciones?

Es una pregunta interesante. Desde el momento en que usted distribuye la información con los demás, siempre emerge la posibilidad de una fuga ilegal (de información).

También hay críticas por supuestas fugas de información en “Lava Jato” que no son exactamente filtraciones. Nuestra legislación exige que procesos se lleven a cabo en público, que los juicios sean públicos, y eso también significa que las evidencias eventualmente se convierten en algo público en un momento del proceso. Muy a menudo, lo que la gente dice que son filtraciones en realidad no lo son.

Hay políticos que son investigados en “Lava Jato” que reiteradamente afirman que la investigación sería parcial o que apunta a determinadas figuras públicas y partidos. Usted le dio municiones a estos argumentos cuando fue fotografiado sonriente con el senador Aécio Neves (Partido de la Social Democracia Brasileña) en un evento que rinde homenaje a Michel Temer, ambos citados para declarar por el caso “Lava Jato”. ¿Se arrepiente de ese momento?

Mira, la investigación se realiza de una manera indiferente de los puntos de vista políticos de los investigados. Lo que es relevante es si existe o no un comportamiento criminal y no el tema de la opinión pública de esa persona.

Ahora, el juez tiene una vida también fuera de la oficina y a veces hay situaciones que se prestan a ser fotografiadas.

Fue un evento público, se tomó la foto, y existe una explotación política del episodio, pero no hay ningún comportamiento inapropiado por mi parte.

Protestas en BrasilDerechos de autor de la imagen GETTY IMAGE
Las protestas en Brasil en los últimos tres años apuntaron contra la élite política de ese país.

Por lo tanto usted no ve que hay entonces ningún conflicto ético...

Si usted está en un evento y la gente toma fotografías, no lo puede evitar.

Usted es reivindicado en protestas masivas en Brasil y en los pasillos de la Universidad de Harvard fue recibido como un héroe, señalado de ser el responsable derescate de la moral política en Brasil. ¿Le gusta ese tipo de homenaje?

Siempre he dicho públicamente que lo importante es el trabajo institucional, el poder judicial y sus instituciones. Entonces, debemos enfocarnos en el fortalecimiento de las instituciones porque esto también implica el fortalecimiento de nuestra democracia.

Sergio Moro de frenteDerechos de autor de la imagen REUTERS
Moro considera que no cometió faltas éticas en su trabajo.

Ahora, a veces el trabajo que se ha hecho, los resultados, generan un sentimiento de gratitud en el pueblo y esto de ninguna manera puede ser estimado como algo negativo. Públicamente, siempre he expresado que lo importante es la parte institucional.

Ha dicho varias veces que no tiene planes de postularse a cargos de elección. ¿Nunca? ¿Por qué?

La respuesta es no. No tengo intención de ir a una carrera política. Mi trabajo es como magistrado, así de simple.