Odebrecht: El gigante que corrompió a Latinoamérica

Por Sergio Alberto Nájera Villegas / Grupo Crónicas Revista

Sergio Nájera Villegas

Sergio Alberto Nájera Villegas,Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho en Ciencia Política

Actualmente escuchamos a lo largo y ancho de América Latina las acusaciones de un escándalo de corrupción que empezó en Brasil pero que afecta a por lo menos diez naciones de la región, recientemente ejecutivos de Odebrecht, la empresa constructora brasileña, reconocieron ante las autoridades judiciales estadounidenses que la firma había cometido actos de corrupción entre los cuales incluye el pago de cerca de US. $788 millones en sobornos.

Los documentos judiciales estadounidenses no mencionan nombres específicos de las personas que recibieron los sobornos en los distintos países, pero habla de una estructura elaborada dentro de la compañía brasileña para administrar una red internacional de pagos ilícitos

Según documentos judiciales, la constructora creo una unidad independiente llamada “División de Operaciones Especiales” que en la práctica funcionaba como un departamento de sobornos dentro de la compañía, y que se apoyaba en un sistema de comunicaciones no declarado integrado por correos electrónicos de transmisión segura, alias y contraseñas.

Autoridades de varios de los países implicados en las irregularidades han anunciado que realizaran investigaciones propias de los hechos.

A continuación un pequeño resumen con las cifras de los sobornos que Odebrecht reconoció ante autoridades estadounidenses:

México

En un periodo comprendido aproximadamente entre 2010 y 2014 Odebrecht estuvo vinculado a pagos por valor de US. $10.5 millones para ganar contratos de obras públicas mexicanas que le generaron beneficios por más de US. $39 millones, según las autoridades de Washington.

La Secretaria de la Función Pública mexicana en coordinación con la petrolera estatal Pemex, mencionada en el escándalo, anuncio que iniciaría de manera inmediata la recopilación de información sobre los supuestos pagos.

Brasil

De acuerdo al documento judicial difundido por Estados Unidos, empezando en 2009 Odebrecht pago US. $349 millones en sobornos a partidos políticos, funcionarios y sus representantes en Brasil, Washington menciona específicamente contratos con la petrolera estatal Petrobras.

La justicia brasileña condeno al millonario y ex presidente de la constructora, Marcelo Odebrecht, a 19 años y 4 meses de prisión por un escándalo de corrupción que involucra a la petrolera.

Argentina

Según los fiscales estadounidenses, aproximadamente entre 2007 y 2014 Odebrecht realizo pago de sobornos por valor de US. $35 millones, en el entendido que esos se trasladarían a funcionarios gubernamentales en Argentina.

Colombia

El documento de las autoridades judiciales estadounidenses sostiene que, en un periodo comprendido aproximadamente entre 2009 y 2014 Odebrecht efectuó e hizo que se efectuaran pagos por más de US.  $11 millones para asegurar contratos de obras públicas, la empresa obtuvo beneficios de más de US. $50 millones como resultado de esos pagos corruptos.

A través de su Secretaria de Transparencia, el Gobierno colombiano advirtió que si constataba el pago de sobornos no dudaría en cancelar de manera unilateral sus contratos con la empresa.

República Dominicana

Según los funcionarios judiciales estadounidenses, entre 2001 y 2014 Odebrecht estuvo relacionada con pagos ilícitos por valor de US. $92 millones en República Dominicana, pagos que le habrían dado beneficios por US. $163 millones en ese país.

La Procuraduría General de la Republica de la nación caribeña ya dijo que actuara con toda responsabilidad en el caso, aunque por el momento solo conoce la información publicada en la web del Departamento de Justicia de E.U.

Ecuador

Entre 2007 y 2016 la firma brasileña estuvo involucrada en pagos por US. $33,5 millones a funcionarios gubernamentales corruptos en Ecuador, asegura el comunicado de las autoridades judiciales.

Por ejemplo, dice el documento, entre 2007 y 2008 Odebrecht tuvo problemas con un contrato de construcción y mediante un intermediario realizo pagos en efectivo a un funcionario “para resolver” los mismos.

Las autoridades ecuatorianas, por su parte, también anunciaron una investigación, pero recordaron que la nación andina expulso a Odebrecht en 2008 por “mala gestión”.

Guatemala

De acuerdo al documento de la justicia estadounidense, entre 2013 y 2015 la constructora se vio involucrada en pagos corruptos por valor de US. $18 millones, lo que le habrían generado más de US. $34 millones en beneficios en ese país.

Las actuales autoridades guatemaltecas dicen haberse dado cuenta de irregularidades en una obra realizada por Odebrecht inmediatamente después de haber llegado al gobierno, por lo que solicitaran la devolución de US. $38 millones.

La fiscalía guatemalteca también anuncio que solicitara el apoyo de E.U. para investigar el problema.

Panamá

Los documentos estadounidenses también revelan que entre 2010 y 2014 Odebrecht habría hecho pagos de más de US. $59 millones en Panamá, resultando en US. $175 millones de beneficios.

El gobierno del presidente Juan Carlos Varela le dio su “apoyo total” a las investigaciones sobre el tema que ya adelanta el Ministerio Público panameño.

Perú

Entre 2005 y 2014 Odebrecht aparece relacionado con aproximadamente US. $29 millones en pagos que le generaron más de US. $143 millones en contratos, de acuerdo a los investigadores judiciales.

Por ejemplo, asegura la corte estadounidense, un intermediario contactó a Odebrecht en nombre de un alto funcionario peruano no identificado que ofreció apoyar la propuesta de la firma en una licitación pública a cambio de pagos que lo beneficiaran, que el informe estima en US. $20 millones entre 2005 y 2008.

Venezuela

De acuerdo a la entidad judicial estadounidense, en un periodo comprendido aproximadamente entre 2006 y 2015 Odebrecht efectuó o hizo que se efectuaran pagos corruptos a funcionarios gubernamentales y sus intermediarios por aproximadamente US. $98 millones “para ganar o retener contratos de obra pública”.

De inmediato, el presidente de la Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, informó de la apertura de una investigación sobre el caso y el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, le demandó a Odebrecht vía Twitter que publicara los nombres de los venezolanos supuestamente sobornados.

El caso de los funcionarios mexicanos

El caso de Odebrecht es uno de los más grandes en cuanto a corrupción en América Latina, la compañía brasileña aceptó haber entregado sobornos por varios millones de dólares a funcionarios de 11 países, entre ellos México.

Según revelaron autoridades estadounidenses, la constructora pagó entre 2010 y 2014 un total de US. 10.5 millones de dólares en sobornos a funcionarios mexicanos, no obstante, por ahora no se ha revelado a qué dependencia del gobierno, o dependencias, pertenecen los funcionarios.

En respuesta,  la Secretaría de la Función Pública, a través de su Unidad de Responsabilidades, en coordinación con Petróleos Mexicanos iniciaron la recopilación de toda la información disponible, a fin de trabajar de manera conjunta en la atención de estos señalamientos.

Hasta ahora todo apunta a que el presunto financiamiento de Odebrecht se realizó a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, razón por la cual la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) tomo cartas en el asunto.

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reportó que, en plena contienda electoral de 2012, Odebrecht transfirió 3 millones 140 mil dólares a una empresa establecida en Islas Vírgenes ligada a Emilio Lozoya, quien en ese momento era Coordinador de Vinculación Internacional en la campaña de Enrique Peña Nieto, hoy presidente de México.

Emilio Lozoya negó en redes sociales haber recibido “propinas” de la empresa constructora Odebrecht, y dijo que esas acusaciones en realidad eran “chismes”.

Como es costumbre, México es un país que se caracteriza por su poca o nula reacción ante este tipo de situaciones, el único avance logrado hasta ahora es que el ex director de Pemex fuera citado en la Procuraduría General de la Republica.

Si de verdad se quieren realizar esfuerzos por aclarar este tema la independencia de la PGR debería ser un punto fundamental, ya que en donde no hay órganos independientes de investigación y en su lugar es el poder político el que controla las actuaciones, lo único que se asegura es la continuidad de un sistema de impunidad.

Las consecuencias de la corrupción

El caso Odebrecht trajo una crisis regional muy significativa porque el patrón que han seguido estas empresas ha implicado financiamiento de políticos en todos los países,  contaminando liderazgos de presidentes, ministros y altos funcionarios.

Este tipo de organizaciones analizan los países que menos problemática tienen en cuanto a una norma estricta, desafortunadamente en México tenemos normas endebles y liquidas lo que hace que la corrupción prolifere, siendo así un lugar ideal para cometer sus fechorías porque pueden corromper a los servidores públicos.

El Sistema Anticorrupción no alcanza a castigar con severidad estos asuntos debido a que si no hay pruebas no se puede demostrar el delito, por lo que el resultado es por lo general que el cliente salga libre, generando un problema para la ciudadanía ya que la corrupción se convierte en un gran negocio (y podemos ver que ya no solo se da a nivel local, sino también a nivel internacional).

Ya no es la corrupción de hace dos décadas, hoy día nos enfrentamos a un nuevo fenómeno que se caracteriza por ser cometido por agentes que tienen mucho poder político o económico, público o privado, que movilizan cientos y miles de millones de dólares.

Es un tipo de corrupción que impacta directamente los derechos humanos, los derechos fundamentales de la gente. La corrupción mata, impide la educación, impide el derecho a la salud, impide acceso a una vida con condiciones mínimas de seguridad, etc.;  ya no solamente es un problema moral o económico, sino que tiene que ver con la existencia de los pueblos.

La crisis de gobernabilidad no la generan las investigaciones anticorrupción sino las estructuras corruptas que sistémicamente hemos tolerado a lo largo de estos años.