Reuters/ Por David Lawder y David Ljunggren

Los ministros de Comercio de Estados Unidos, Canadá y México cerraron el martes una disputada ronda de negociaciones del TLCAN, marcada por demandas agresivas de Washington que incluyen una cláusula de caducidad que funcionarios de los otros países socios dicen que será rechazada.

Las tres partes acordaron seguir con las conversaciones y dijeron que prolongarán la negociación al primer trimestre de 2018, lo que supera el plazo que se habían impuesto para completar el proceso a fin de este año. Pero el tono del comunicado conjunto dio a entender que las posiciones siguen siendo muy lejanas.

 El representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, se quejó de que México y Canadá no muestran voluntad para aceptar las propuestas de Washington en algunos temas menos controvertidos del acuerdo comercial.

“No hemos visto indicios de que nuestros socios tengan la voluntad de realizar cambios que resultarían en un mayor equilibrio y una reducción de estos enormes déficits comerciales”, sostuvo.

Las propuestas del Gobierno del presidente Donald Trump para una reformulación drástica del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que ayude a reducir los déficits comerciales de Estados Unidos han empañado las conversaciones y algunos participantes y analistas se preguntan cómo evitar un punto muerto.

Las demandas de Washington incluyen la obligatoriedad de realizar negociaciones cada cinco años, dejar en manos de Estados Unidos la mayor parte de las manufacturas de autos y facilitar la aplicación de barreras a la importación de algunos productos mexicanos y canadienses.

Representantes de México y Canadá presentes en las conversaciones, que se reanudarán en la capital mexicana del 17 al 21 de noviembre, dijeron que las propuestas son inaceptables pero que sus países no abandonarán la mesa de negociación.

El coordinador del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales de los empresarios mexicanos, Moisés Kalach, calificó las demandas como “ridículamente extremas” y dijo que el Gobierno estadounidense sabía que no podría presionar por ellas.

“Hay que mantener calma y hay que ver si el gobierno americano (estadounidense) está decidido a negociar o ésta es una postura previa a poderse salir del tratado”, dijo a una radio mexicana.

Sin embargo, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, mostró un tono más positivo y dijo que la extensión de las conversaciones es una oportunidad para tratar de lograr un acuerdo entre los tres países.

“Hay un descubrimiento de que habría elementos que se perderían en la economía americana (estadounidense) y, por lo tanto, todos nos estamos dando una oportunidad para encontrar una solución”, comentó el funcionario en conferencia de prensa tras la culminación de la ronda.

Una fuente cercana al proceso dijo que ahora hay posibilidades de que las negociaciones para modernizar el TLCAN, que mueve 1.2 billones de dólares anuales entre los tres países, se extienda hasta marzo.

Lighthizer dijo que su agresiva línea de negociación refleja el deseo de Trump de recuperar los empleos manufactureros y reducir los déficits comerciales con México y Canadá. Trump amenaza con poner fin al pacto si sus vecinos no acceden a los cambios.

El peso mexicano se recuperaba desde un mínimo de casi cinco meses contra el dólar, mientras que la moneda canadiense avanzaba tras hundirse a un piso de una semana contra el la divisa estadounidense.

Reporte adicional de Dave Graham; editado en español por Janisse Huambachano y Javier Leira