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Catalunya, el artículo 155 y la urgencia de una  Solución pragmática.
Por Teresa Da Cunha Lopes / Grupo Crónicas Revista

Teresa Da Cunha Lopes, Investigadora de la UMSNH, especialista en Derecho Comparado

El articulo 155 de la Constitución española es demasiado ambiguo , general , deja en abierto un amplio abanico de interpretaciones constitucionales. Algunos jurisprudentes españoles, de hecho, tienen dudas si el articulo 155 recubre la amplitud de medidas de la “ interpretación “ dura del gobierno de Rajoy . O sea, si la intervención del Gobierno central afectando al Govern, que será cesado,al Parlament, cuya actividad quedará limitada y a la Administración de la Generalitat está o no dentro del ámbito jurídico del 155 y del espíritu del legislador.

Excelente como tema de tesis sin que se vislumbre con claridad como en la práctica, a pesar de la activación del 155 constitucional, Rajoy obligará Catalunya a obedecer.

Su propuesta de activación por el Consejo de Ministros extraordinario de esta mañana y , posterior voto por mayoría absoluta en las Cortes , son para consumo interno de una opinión pública española ( no catalan) enardecida. Pero sus consecuencias son letales para los pactos del 1977 que unen Catalunya a España.

Estamos ante la versión más dura del artículo 155 que cabía imaginar. No es la intervención “mínima” que hace unos días daban a entender algunos dirigentes del PSOE. Es una intervención completa de la autonomía catalana que afecta, como ya lo referí, a la esencia misma de los pactos de 1977.

Según las declaraciones de Rajoy , el decreto de activación del art. 155 constitucional, contiene las medidas para “ el cese del presidente, el vicepresidente y de los consejeros del Govern, de manera que las funciones pasarán a manos de “los órganos o autoridades que designe el Gobierno”.Cuanto al Parlament, este órgano legislativo autonómico seguirá en funcionamiento, pero  , tal como ya lo mencioné , con diversas limitaciones.

No podrá, por ejemplo, nombrar a un nuevo presidente de la Generalitat o designar a otro Govern. La idea es que la Cámara catalana no tome ninguna decisión que vaya en contra de la aplicación del propio artículo 155..“Sí podrá, por ejemplo, legislar sobre montes o sobre las carretaras catalanas”, ha especificado la vicepresidenta Santamaría .

En consecuencia, los diputados seguirán en sus escaños y, también se mantendrá en funciones la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, quien, a diferencia del Govern, no será cesada.

Sin embargo, a pesar de la “unidad política “ de casi todas las bancadas del senado, mensaje político primordial que pretende difundir Madrid con este decreto , la aplicación practica del mismo sin que los catalanes reaccionen, por ejemplo ocupando las instituciones , recusando colaborar con Madrid , saliendo a las calles es otro asunto .

De hecho, al momento en que escribo estas líneas , los catalanes con todo el Govern, ya están en la calle en la “ marcha de los Jordi “

¿Que hará entonces Rajoy ante la imposibilidad práctica de inaplicación? Bombardear el Parlament? ¿Ocupar militarmente Catalunya? La represión y el uso de la fuerza serán inaceptables. Hasta cierto punto , el único instrumento aceptable en una democracia avanzada es el Derecho y la mediación política.

Sin embargo, optar por una vía , exclusivamente jurídica,no es factible ni operativo cuando una de las partes ya no se reconoce como integrante de una entidad llamada España .

Resta , entonces la solución política , misma que solo puede ser innovadora y pragmática. No hay que olvidar que tanto Madrid como el govern forzaron los límites hasta llegar a la situación actual.

Desde el inicio no permitir la realización de un referéndum legal fue la “metida de pata” monumental de Madrid. Los independentistas no tenían los votos. Ahora, después de la represión brutal del día de la votación , del discurso radical del rey , del ataque judicial a la cadena de comando de los Mossos, del chantaje económico, de la reactivación de los falangistas en la calle, el desastre está servido. Y el proceso de radicalización en marcha .

Eventualmente y, con tiempo, se encontrará una solución política , pero no en los términos propuestos por Rajoy y Rivera y , dudo mucho que la misma , sea implementada con Rajoy al leme.

Yo personalmente simpatizo con la idea de una Catalunya independiente. Pero, lo último que necesitamos, en Portugal, es un escalamiento de tensiones regionales en nuestro patio trasero. Porque no podemos huir Atlántico fuera como en la novela de Saramago ni regresar a los tiempos en que , tal como lo describía Joao de Barros en las “décadas “ ( siglo XV) estávamos situados “entre el mar y el desierto”situación que habíamos, mutuamente, rebasado con la entrada conjunta en 1986 a la comunidad europea.

Es urgente la intervención de Bruselas, maquinaria de una lentitud exasperante, es cierto. Porque , en ultima análisis la independencia de Catalunya o la represión de Madrid son “asunto” europeo y, no solo una cuestión interna a un estado-miembro. Todos los escenarios son posibles y, cuanto más rápido encontrarmos un mediador más avanzaremos en la vía , dificílima, de sentar las partes a una mesa de diálogo.

En esta búsqueda , urgente, de una salida negociada no existen buenas soluciones ni soluciones rápidas. Solamente soluciones pragmáticas.