A la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión
Al Secretario de Educación Pública Federal
Al Gobernador del Estado de Michoacán de Ocampo
Al Congreso del Estado de Michoacán
A la Comunidad Universitaria Nicolaita
A la Sociedad Michoacana en General

En el marco de los festejos del centenario de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo, se transitó, de manera estrepitosa, de la gran celebración nacional
al escenario del colapso financiero de la institución, ante la falta de recursos
económicos para cubrir oportunamente el pago del salario devengado por sus
profesores y administrativos desde la segunda quincena del mes de octubre.
Se habla de una “quiebra técnica” de la máxima casa de estudios en donde se formaron
los constructores de la independencia de México, incluso se ha confundido la
insolvencia económica con la declaración amenazante de una quiebra y cierre de la
institución como si fuera una empresa de la que se está hablando.

Las autoridades universitarias han explicado las causas de la anunciada crisis
económica como multifactoriales y, a ellas, fue incorporada la urgente necesidad de
realizar una reforma integral y democrática a la Ley Orgánica, pero en su visión
pragmática han reducido el problema solo al artículo 29 de la misma, que refiere al
sistema de jubilaciones y pensiones y a la elaboración del reglamento
correspondiente. Hay algunas voces que, desde el Congreso del Estado de Michoacán,
se pronuncian por efectuar unilateralmente la citada reforma si los universitarios no
se ponen de acuerdo en la modificación de una de las máximas reivindicaciones
laborales alcanzadas por los trabajadores universitarios organizados en sindicatos.
Los diputados locales olvidan, convenientemente, que la crisis económica de ésta y
otras universidades no obedece a la existencia de los derechos de los docentes y
administrativos, sino al abandono deliberado de obligaciones fundamentales del
Estado mexicano que cada vez más las descarga en las entidades federativas, a las que
ha sumido en un déficit permanente. Lo que realmente debieran de estar exigiendo a
la federación en estos momentos, es mayor presupuesto para Michoacán, es la
devolución de los recursos financieros que perversamente le han retirado al estado y,
muy particularmente, a la UMSNH.

La administración plena de la Universidad y el ejercicio de los recursos deben de estar
gobernados por la transparencia y la rendición de cuentas, a eso está obligada por ley
y debe de asumir esa responsabilidad frente a las diversas instancias que lo requieran
y más frente a la sociedad michoacana. Es cierto que existen muchas dificultades y
limitaciones para que los ciudadanos en general y los universitarios en particular,
puedan realizar un análisis cuidadoso y a detalle de las finanzas de la Universidad.

Por ejemplo, con datos extraídos del sitio Web de transparencia de la UMSNH, para el
periodo de las tres últimas administraciones universitarias 2007-2016, uno observa
que es imposible encontrar información uniforme y comparable, pues para algunos
años sólo se publica parcialmente una hoja de los ingresos y egresos, para otros el
presupuesto autorizado a inicios de año, en otros casos se presentan los ingresos y
egresos sólo con cifras preliminares al cierre del ejercicio o bien se publica un estado
financiero por fondo de operación de inicio a fin del año determinado; o de plano es
imposible encontrar información para un par de años.

Ni que decir de la inexistencia en dicho sitio web, de los informes del ejercicio del
presupuesto de ingresos y egresos de cada ejercicio fiscal: solamente está publicado el
de un año. En una palabra, la información disponible en algunos casos es parcial, en
otros incompleta y en otros más es inexistente: ¿Cómo se puede, entonces, confiar en
que las cosas se están haciendo correctamente, de modo eficiente y con
transparencia?

Es por ello, que la autoridad universitaria debe dar respuesta puntual,
en tiempo y forma, a las diversas solicitudes de información y a las observaciones que
le han realizado la Auditoria Superior de la Federación y la Auditoria Superior de
Michoacán a la UMSNH. Que se aclaren y expliquen las cosas que han sido señaladas.
De la información recuperada del sitio web arriba descrito, se construye el siguiente
gráfico a partir del cual se analiza y explica el comportamiento de los ingresos y
egresos reportados por las últimas administraciones y se observa lo siguiente:

El déficit financiero en la universidad se incrementó estrepitosamente durante el
periodo 2011-2015 cuando los ingresos que recibía disminuyeron abruptamente: en
2007 se reporta un déficit de 66.5 millones de pesos en cifras redondas y para 2015
alcanzó la cifra de 1,109 millones de pesos. Para los siguientes dos años la situación
financiera poco ha cambiado. Es decir, el Estado mexicano -contando con la pasividad
y/o con la manifiesta colaboración de los gobiernos estatales- ha dejado de aportar los
recursos necesarios para dar cumplimiento a una obligación fundamental establecida
en nuestra Carta Magna.

Ahora, el gobierno federal condiciona los apoyos a las
Universidades Públicas Estatales con problemas financieros, a cambio de “modificar”
sus sistemas de jubilación, como es el caso de la UMSNH. Parecen olvidar,
deliberadamente, la exigencia para que, en primer término, las administraciones
universitarias -de las cuales muchos de los funcionarios federales y estatales han
formado parte, para bien o para mal- rindan cuentas de modo eficiente y se conduzcan
con la mayor transparencia en el manejo de los recursos, a lo que están obligados, y
con ello se determinen las responsabilidades que pudieran derivarse de ser el caso.

Por lo anterior, los abajo firmantes, rechazamos enérgicamente que sea el sistema de
jubilación el que ha puesto en crisis a las finanzas de la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo y exigimos al Secretario de la Educación Pública del país, al
Congreso de la Unión, al Gobernador del Estado de Michoacán y al Congreso del
Estado apoyen a la Universidad Michoacana: nos deben los recursos financieros que
poco a poco nos han venido retirando y que son obligaciones constitucionales; no son
recursos de ellos, son los impuestos que nos han ido descontando a todos; tienen
pendiente garantizar una mayor cobertura y acceso a la educación. Esa es la tarea
fundamental a la que se deben y no, querer resolver la crisis a costa del sacrifico de los
derechos, las conquistas laborales y la disminución de recursos a las universidades.
Nos oponemos al descredito que se ha realizado de las funciones sustantivas de la
UMSNH y a la forma en que funcionarios públicos y algunos medios de comunicación
se refieren a los universitarios como un sector privilegiado o que se encuentra por
encima de otros sectores sociales, más aún, a que esto lo permitan o lo promuevan las
propias autoridades universitarias.

También deben ser escuchadas las voces de la comunidad universitaria para que se haga notar la lacerante y ofensiva parcialidad  con que se ha manejado esta situación. Los universitarios estamos dispuestos a  cumplir con nuestras funciones sustantivas con calidad, eficiencia y compromiso social. Cien años de trabajo fértil nos legitiman y la formación de miles de
profesionistas nos acreditan y nos respaldan. Los universitarios no estamos
dispuestos a ser presa ni trofeo de ningún interés político estatal o nacional.
Exigimos la reparación del daño causado a las finanzas públicas de la Casa de Hidalgo,
Morelos y Ocampo, y que en función de los resultados de las auditorías realizadas a
nivel estatal y federal se proceda a fincar responsabilidades a quienes resulten sujetos
de ellas: nos deben la confianza en las instituciones y ésta es una oportunidad para
que nos paguen a los michoacanos.

ATTE
MORELIA, MICH. 20 DE NOVIEMBRE DE 2017
Suscriben el documento los siguientes profesores e investigadores adscritos a
diversas dependencias académicas universitarias pertenecientes a la UMSNH:

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS: TREJO BARAJAS DENI, LANDAVAZO
MARCO ANTONIO, SÁNCHEZ DÍAZ GERARDO, GUZMÁN ÁVILA NAPOLEÓN, RIVERA
REYNALDOS LISETTE, PÉREZ ACEVEDO MARTÍN, MENDOZA ARROYO JUAN MANUEL,
BOBADILLA GONZÁLEZ LETICIA. PREPARATORIA ING. PASCUAL ORTIZ RUBÍO:
RODRÍGUEZ CALDERÓN JESÚS, CORTÉS ZAVALA MARÍA DEL ROSARIO, MONTELONGO
CHÁVEZ EULERIO, CAZÁREZ ROSALES LAURA ERANDI, MÁRQUEZ BENAVIDES GILTARIK,
CHÁVEZ FIGAREDO SAÚL GERARDO, MONTELONGO GARCÍA IRIANA. COLEGIO PRIMITIVO
Y NACIONAL DE SAN NICOLÁS DE HIDALGO: AYALA VALLEJO MARCELA. FACULTAD DE
LETRAS: SÁNCHEZ MEDINA GABRIELA, ORAMAS DÍAZ MANUEL MARTÍN, FARÍAS OCHOA
ALBERTO, MARTÍNEZ RODRÍGUEZ JOSÉ DE JESÚS. FACULTAD DE ECONOMÍA: GONZÁLEZ
MEJIA ERIKA JENNY, VARGAS URIBE GUILLERMO, VILLASEÑOR BAÉZ GUILLERMO,
MATA VÁZQUEZ PEDRO. FACULTAD DE ARQUITECTURA: FLORES GARCÍA CÉSAR
FERNANDO. FACULTAD DE ODONTOLOGÍA: MEJÍA ESTRADA JULIETA. DEPARTAMENTO
DE IDIOMAS: AGUILERA ANDALUZ MARÍA DE LOS ANGELES, MARRÓN AGUIRRE
CARMEN DEL RÍO, PICHARDO LÓPEZ GUILLERMINA, MERINO CORONEL DANIELA,
MANDRAGÓN SÁNCHEZ ANGÉLICA MARGARITA, NAVARRO CIRA BEATRÍZ, LOZANO
RODRÍGUEZ ADRIANA, BRAVO PÉREZ ALEJANDRA, GAMIÑO JUÁREZ ITZI SHEREZADA,
GARCÍA SALAZAR KARINA, INSTITUTO DE INV.ECO Y EMP (JUBILADO): PEDRAZA
RENDÓN OSCAR HUGO. CIENCIAS FISICO-MATEMÁTICAS: PATRICIA MANRIQUEZ
ZAVALA, CORTÉS ZAVALA JOSÉ CARLOS. HISTORIA: URIBE SALAS JOSÉ ALFREDO,
CORTÉS ZAVALA MARÍA TERESA, ZAVALA CASTRO ARMINDA, SANTOYO GARCÍA DAVID
LORENZO, CEDEÑO PEGUERO MARÍA GUADALUPE, JUÁREZ NIETO CARLOS, RAYA
ÁVALOS SAÚL, MARÍN TELLO ISABEL. DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES: CÁZARES
SOLORZANO JOSÉ MARÍA, VILLALÓN ALEJO LUCÍA. FACULTAD DE AGROBIOLOGÍA:
MARIA ARCELIA ÁNGEL PALOMARES.