Argentina: Diez días sin noticias del submarino

Fuente; Agencias/Redes Sociales/El Mundo

Tras diez de búsqueda infructuosa, el drama del ARA San Juan ha convertido el Atlántico Sur en una pequeña ONU de los mares. A unos 400 kilómetros de las costas argentinas patrullan barcos y aeronaves de doce países. Rusos y estadounidenses, británicos y argentinos. Antiguos enemigos ayer y hermanados hoy en una misión que cada día que pasa se antoja imposible: rescatar con vida a los 44 tripulantes del submarino argentino desaparecido.

Al puerto de Comodoro Rivadavia llegó anoche el avión más grande del mundo,un Antonov 124-100 enviado por Rusia y equipado con un vehículo sumergible teledirigido denominado Pantera Plus, con una capacidad de inmersión de unos mil metros de profundidad. Y en los primeros días de diciembre arribará a las costas argentinas el buque oceanográfico Yantar de la Armada rusa, que cuenta con dos batiscafos para realizar exploraciones de hasta 6.000 metros.

 A punto de zarpar a la zona de búsqueda, un área de unos 125 kilómetros de radio ubicada a 430 kilómetros de la Península Valdés, se encuentra ya el buque Sophie Siem con un minisubmarino estadounidense preparado para el rescate de personas. El casco y la cubierta del buque tuvieron que ser adaptados a marchas forzadas para que entrara la mininave de última tecnología.

“El área de búsqueda se redujo a una dimensión que abarca entre 200 y 1.000 metros de profundidad; ésa es la zona de mayor probabilidad de ocurrencia (del siniestro) de acuerdo a la ultima posición conocida (del submarino), al evento registrado (la explosión) y a la velocidad y rumbo de la nave”, ha explicado hoy el portavoz de la Armada, el capitán Enrique Balbi.

Todo ese esfuerzo de búsqueda, en el que participan unas 4.000 personas, avanza a contrarreloj y el desánimo de los familiares aumenta día a día. Los comunicados de la Armada son también cada día más lacónicos. El capitán Balbi ha vuelto a repetir hoy que no se sabe nada del paradero del ARA San Juan. Siete buques de diferentes nacionalidades realizan mapeos constantes del fondo del mar ayudados por varios destructores y corbetas argentinos. Pero las tareas de rescate se van a complicar en las próximas horas por el empeoramiento del tiempo en la zona.

Pese a todo el despliegue de medios y hombres y al tiempo transcurrido desde la desaparición del ARA San Juan, hoy sólo se sabe que la nave sufrió una avería en el compartimento de baterías de proa el miércoles de la semana pasada. Su capitán reportó el incidente a la base de Mar del Plata y se decidió que el submarino se dirigiera hacia allí. Hubo una nueva comunicación más tarde y tres horas después se registró una violenta explosión en la zona.

El portavoz de la Armada se ha negado una vez más a hacer conjeturas sobre la suerte de los 44 tripulantes del submarino, y ha insistido en que el ARA San Juan estaba en perfectas condiciones de navegar.  Balbi recordó que antes de zarpar del puerto de Ushuaia el lunes de la semana pasada, la nave se sometió a los controles obligatorios y rutinarios que se realizan 48 horas antes de cada salida a alta mar.

Un abrazo a las familias de las víctimas

Alrededor de 500 personas se acercaron este sábado a la base naval de la localidad argentina de Mar del Plata, a donde debía llegar el submarino desaparecido hace diez días, para abrazar a los familiares de los 44 tripulantes y ofrecerles su apoyo y cariño. Decenas de personas se concentraron a las puertas de la base de la Armada, en la que está alojada desde hace varios días gran parte de los allegados de los submarinistas, envueltas en banderas argentinas y comenzaron a entonar el himno nacional y a aplaudir, según informa Efe.

En agradecimiento, algunos familiares salieron del edificio muy emocionados y se abrazaron con los presentes, que les dedicaron palabras de ánimo y solidaridad entre aplausos y gritos de “¡Presentes!”.

Cronología de un misterio: ¿qué pasó a bordo del submarino argentino desaparecido?

Después de que la noticia de la explosión detectada cerca del área donde desapareció el submarino Ara San Juan desatara ayer la desolación de los familiares de los tripulantes, hoy Argentina vuelve a preguntarse qué desencadenó esa deflagración y qué pudo pasar a bordo del sumergible, al que se perdió la pista el pasado 15 de noviembre.

  1. El ARA San Juan realizaba tareas de vigilancia en el Atlántico Sur. Había partido de Ushuaia el lunes 13 y se dirigía a Mar del Plata. Desde la nave se había reportado el miércoles 15 una avería en el sistema de las baterías por una entrada de agua, pero que no impedía la navegación. Se le cambia la derrota (ruta) y se le ordena que se dirija directo a Mar del Plata (porque en su tarea de vigilancia el submarino no va directo, va haciendo eses, etc., vigilando los recursos naturales de Argentina, etc) Ese miércoles 15 hay una última comunicación a las 7.30 aproximadamente. Tres horas después se produjo la “anomalía hidroacústica” (explosión), detectada una semana más tarde (luego se explica)
  2. La entrada de agua afectó al sistema de baterías (lleva 960 baterías, reparadas en 2014, cuando se le dio el mantenimiento de media vida del submarino, que es de 1985 y fabricación alemana, modelo TR-1700).
  3. A partir de aquí, las hipótesis: la entrada de agua habría producido un cortocircuito en las baterías. Esto habría podido generar un arco voltaico y una violenta implosión. O bien algo todavía peor: una reacción química entre el agua salada y el ácido de las baterías, un gas letal que habría provocado un incendio y posterior implosión.
  4. Todavía no se sabe si ese accidente puede haber sido local o general, dado el carácter compartimentado de los submarinos, pero lo que ya es seguro es que eso impidió la flotabilidad y navegación de la nave, que debe estar en el fondo del mar.
  5. La “anomalía hidroacústica” (explosión) fue detectada este miércoles por los sensores de Estados Unidos y un día después por la agencia que escanea ensayos nucleares de Viena.
  6. Esa explosión detectada ha reducido el área de búsqueda. Ahora se rastrea la zona donde se perdió la comunicación: a 430 kilómetros de la costa, entre la Península de Valdés y el Golfo de San Jorge. El radio de búsqueda es ahora de 125 km. (en un principio eran 485.000 km cuadrados, como España).
  7. Se encuentra en una zona donde hay un talud continental que da origen a una gran fosa abisal. Por eso la Armada habla de que puede estar entre 200 y 3.000 metros de profundidad.